Por Julio César Blanco
Rayos,
Comienzo en ti
Que manía tan absurda de volver sobre mis pasos
E imaginarte despertando una sonrisa de tus labios
El horizonte se hace vago,
Y no distingo lo que es cierto,
Y se recuerdan los complejos
Que se convierten en sinapsis,
Y cuantos viajes se hacen casí
Y cuantos nunca se lograron,
Si vago solo como un rayo
Entre las dudas más distantes.
Algún día viajaré,
Recorriendo todo aquello
Que con ansias tanto anhelo
Y en cuántos libros yo encontré,
Si a la imaginación ya no le basta
Con ser rayo ni tormenta
Si el corazón retumba y suena
En este cuerpo que se estanca.
Y poco sobrevive a la mansalva
De la monotonía irresoluble
Los años en deudas se traducen
Y la vida en un parpadeo se nos pasa
Ya decidí ser la variable
Irreverencia en mi camino
Si hay quienes piensan que el destino
Es absoluto y descifrable
Que le dejo yo a este mundo
Que no sea intransigencia
Tras doblegar la indiferencia
Que se aferraba como un cáncer.
Y soy el rayo que ahora acierta
Olvidando los complejos
Convirtiendo todo aquello
En acción inmensurable
Ahora avanzo sin resabios,
Culminando en el silencio
Y abstraído yo me encuentro
Sin nada más que reprocharte.