Por Eva Blanco Rangel
Tú me sabes seducir, me atrapas, me amarras.
Todo tu cuerpo y tus ojos me hipnotizan, tus labios me hechizan, tus manos me raptan, tu cuerpo me capta.
Todo eso lo utilizas en mi contra para deducir mis puntos débiles y luego de cautivarme me demuestras tu verdadero arte.
Ese que diseñas en mis poros y pintas en mi cuerpo entero.
Cuerpo que erizas cuando tocas, cuerpo que exaltas con tus miradas, cuerpo que desea un amanecer a tu lado con los rayos del sol tocándonos en plena mañana destinándonos a crecer.