No estoy aquí para agradarte

Fotografía Eilyn Diaz Romero

Por Marian Martínez Perdomo

Hay principios que son innegociables. A los señores políticos les digo que no estudié periodismo para escribir “bonito” lo que dicen en sus discursos interminables, ni para traducir, limpiar o pulir las suciedades que pronuncian. A los grandes empresarios es preciso señalarles que los periodistas no somos parte de su negocio, a pesar de que muchos así lo deseen. No es nuestro deber presentarlos a ustedes y a sus productos como dioses salvadores de la humanidad (aunque de ello dependa en muchas ocasiones la subsistencia). Yo- pueda que suene ridículo- creo en aquello de aplicar los cinco sentidos del periodista que menciona Ryszard Kapuscinski (estar, ver, oír, compartir, pensar) en pro de la gente, porque la fuerza principal de nuestro conocimiento periodístico son “los otros”. Léase bien: “los otros”, no ustedes. La aceptación sin mediaciones y la displicencia que se ha instalado en la cabeza de muchos de nosotros es una gota que cada día se suma al vaso de la desvalorización de la labor periodística. Rebelarse ante los abusos, vengan de donde vengan, alzar la voz para plantear ideas y no sólo cumplir órdenes, es una necesidad imperiosa. Mi compromiso es con el periodismo no con los ‘ilustres’ del mercado, ni con los ideólogos de turno. Por lo demás, como diría Neruda, cuando quieran verme ya saben: búsquenme donde no estoy y si les sobra tiempo y boca pueden hablar con mi retrato.

[the_ad id=”3726″]
Más contenido que te recomendamos