El prestigioso periodista Juan Gossaín y el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, tuvieron un “impase”, a finales del siglo XX, por diferencias relacionadas con el vallenato. Gossaín escribió en la revista Semana, en diciembre de 1993, una crónica en la que hizo mención de La Patillalera, (de Rafael Escalona), y Gabo, señaló en la edición dominical de El Tiempo, unos días después, al menos cinco errores en la transcripción que Gossaín hiciera de la primera estrofa de la mencionada canción. Uno de ellos fue que Escalona originalmente usó la palabra “jurado” en vez de “resuelto”.
A lo que Gossaín, en su réplica, titulada La Polémica Vallenata, le responde:
“El texto real y exacto de la primera estrofa de La Patillalera (más conocida entre nosotros como Juanarias , así: en una sola palabra) no es como Gabo pretende haberlo corregido. Escalona jamás dijo ni escribió la palabra jurado; entre otras cosas porque siendo como es un hombre parrandero, libérrimo y arbitrario, mal podía someter sus actuaciones o decisiones a juramentos de ninguna clase. Y menos en aquellas épocas. En 1957, cuando en Valledupar se formó el tropelín porque Luis Manuel Hinojosa se llevó a la nieta de Juana Arias, Escalona lo que desde el primer momento dijo fue: Yo había resuelto no hacer más cantos desde el suceso del Jerre-Jerre porque Sabita me demandó pero resulta que ocurren casos y me dan ganas y no me aguanto como el que a Juana Arias le pasó…”
En su defensa, Gossain subraya aquellos “errores que se vuelven verdades muy frecuentemente en el vallenato”:
1. Es lo que pasa con el título de Matilde Helina que es como realmente se llama el canto de Leandro Díaz porque así es el nombre de la mujer que lo inspiró, pero parece que algún despistado diagramador o titulador del larga duración que incluye esta hermosa canción, oyó cantar el gallo y no supo dónde y cómo lo que le sonó fue Matilde Lina, pues así lo escribió en la contraportada del estuche del disco y así lo leyó la gente.
2. En Amor sensible, donde Fredy Molina dijo muy líricamente Freddy Molina te quiere, eres mi luz de esperanza , (Carlos) Vives dice sin inmutarse eres mi duda esperanza.
3. Con La gota fría hizo otro tanto. En la célebre piqueria que mantuvieron hace más de cuarenta años, Emiliano Zuleta (el Viejo) le advertía a su contrincante: Acordate Moralito de aquel día, que estuviste en Urumita y no quisiste hacer parada... y Vives, cuatro décadas después, cambia la palabra y dice no quisite hacer parranda . Y en el canto La celosa que Sergio Moya le dedicó a Juanita, Vives también cambió el nombre de la protagonista original por el de Anita.
“Una de las características maravillosas del canto vallenato es que se trata de una obra abierta, cambiante y dinámica, como corresponde al fruto típico de la tradición oral”, afirmó Gossaín.