Por Eva Blanco Rangel
Murió. Se llevó los mejores recuerdos
Las más hermosas experiencias
Se llevó con ella todo el amor que le diste
Y el que no pudiste también.
Esperó sin embargo un poco más de dedicación,
Tiempo, ternura y riesgo, pero se fue, sí, se fue.
Ya solo queda una herida abierta esperando sanar
Por favor no toquen la puerta… No quiere dejar entrar a nadie más.