Por Carola Fagundez
Me describo como una mujer difícil y complicada. Una mujer que sabe perfectamente lo quiere, lo que merece y lo que desea encontrar. Una mujer que no se anda con rodeos ni con decisiones a medias.
No quiero, ni necesito, ni busco un niño. Un hombre inmaduro que no sepa siquiera hacia dónde va. Inseguro en sus decisiones. Un hombre al que le encante andar de pica flor. Que un día me busque y al otro no. Un hombre que me trate de comprar con sus regalos. Que pretenda pantallearme al pagar precios caros. Soy una mujer que se conquista a la antigua. De las que aman, los chocolates y los peluches.
Quiero a alguien divertido y desenfadado de la vida, alguien que me saque de la aburrida rutina. Que esté tan loco que me contagie su locura. Porque sé que en ella irán incontables risas.
[the_ad id=”3209″]Atesoro esos pequeños momentos que se comparten. Las pláticas, los abrazos. Los mensajes que te hacen amarle. Quiero a alguien que me conquiste día a día con su compañía y su atención. Alguien que muestre preocupación. Que pregunte qué tal me fue el día de hoy, que me preste su hombro y me de una mano cuando mi día no ha sido el más bonito.
Que me escuche con atención y que se interese en todo aquello por lo que yo demuestro amor. Alguien con quien pueda ser honesta, abierta y bastante pervertida. Alguien que escuche mi historia de principio a final. Un hombre que esté en mis logros pero que nunca falte en mis fracasos. Que me aliente a continuar cuando creo que todo ha terminado. Que me obsequie sus abrazos para refugiarme en ellos.
Quiero a alguien completamente imperfecto pero perfecto para mí. Que me regale sonrisas, caricias y que juntos veamos un porvenir. Un loco tan loco que sea solo mío. No quiero un cuento de Disney. Quiero peleas que me hagan desear una reconciliación.