Por Carola Fagundez
Ella ha estado a mi lado siempre. Cada vez que la necesito no duda en ayudarme y sin importar el motivo que sea sé que ella estará ahí. Acepta mis decisiones pero siempre ante todo me entrega el buen consejo.
Sé que ella haría cualquier cosa por mi porque el amor que refleja en sus ojos es puro y verdadero, es un amor que no cualquiera te entrega ni donde sea lo encuentras. Ella sufre cuando yo sufro, pero también se alegra cuando yo lo hago.
[the_ad id=”3726″]Sé que una amiga como ella no la encontraré jamás porque no hay nadie que me conozca mejor que ella. Esa amiga fiel y confiable es mi madre.
Y sé que como ella existen en el mundo muchas mujeres que entregarían la vida y todo lo que tienen por sus hijos (claro, hay sus excepciones).
No me queda más que disfrutar el aquí y el ahora, la tengo a mi lado. Ahora quiero ser yo su fortaleza, quiero demostrarle que hizo bien su trabajo, ese duro trabajo de enseñarme lo bueno y lo malo de la vida.
Es por eso que si aún tenemos a nuestra mamá al lado debemos aprovechar cada momento con ella, abrazarla sin tener que tener algún motivo. Porque aún esta ella para apoyarnos y animarnos. Aprovechemos sus consejos y sus palabras de amor.