Si el alma se pudiera ver, muchos se tendrían que esconder

Por Hynri Guzmán Jimenez

Que difícil es ser concreto y no irse por las ramas, ¿será cierto que la verdad hiere?  Hay personas que dicen ser sinceros y sueltan todo lo que piensan, ¿será verdad que son sinceros o es que son crueles?, ¿por qué cuesta tanto ser sencillo? A veces resulta muy difícil. Aunque las personas cultiven su formacion, bien sea con estudios académicos, de manera autodidacta (hay muchas formas de fortalecer nuestros conocimientos).

Somos un granito de arena en este gran universo. El ser humano, es un conjunto de muchas cosas, sin embargo, cuan complicado le resulta manejar el tema de la comunicación eficaz.

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Hay personas que son evasivas, para no hacer daño (bueno, ¡cree uno que no hacen​ daño!) o para no entrar en controversia. Hay otras que, por el contrario, son verticales en las respuestas sobre lo que uno quiere saber y argumentan “sí por que sí”, “porque yo lo digo”. Quizás sea más simple acotar: “me incomoda que tú con otras personas seas más comprensivo”.

Qué cuesta arriba resulta cuando las emociones se apoderan de nuestras palabras. Siempre tenemos la opción de decir: “qué te parece si me tratas tan bien como a las otras personas”. “Disculpa, no fue mi intención faltarte el respeto”.

Hay un anónimo que plantea lo siguiente: “¿Qué pasa entre lo que pienso, lo que quiero decir, lo que creo decir, lo que digo, lo que quieres oír, lo que oyes, lo que crees entender y lo que entiendes, existen nueve posibilidades de no entenderse?”

Si lográramos vencer estás barreras de la comunicación, pudiéramos tener una relación más afectiva y efectiva con nuestras familias, nuestra pareja, con los vecinos, en el trabajo, entre otros. Hay personas que les cuesta expresarse y dejan a la imaginación de otros lo aparentemente entendido. Hay personas que no son malas, pero su carácter los convierte en seres difíciles, al extremo de que otros no pueden convivir e interrelacionarse con ellas.

En la actualidad, la mayoria de las personas pertenecen a la Cultura de La Participación, no a la cultura del silencio. Razón por la cual la sociedad vive en un comportamiento un poco tenso. Ninguno está dispuesto a ser manejado ni marginado por otros. Para esto debemos desarrollar, el respeto y tener una actitud biocéntrica, donde podamos entendernos y convivir todos.

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