La Vinotinto Sub-20 logró estar a la altura Mundial

Por Joel Gorozabel

La gran preparación, por más de dos años, de la Vinotinto Sub-20 recogió sus buenos frutos, pues logró un equipo competitivo, capaz de batallarle de tú a tú a equipos históricamente mejor posicionados en el ámbito del balompié.

En la Copa del Mundo disputada en el continente asiático quedó sepultado definitivamente el título de “Cenicienta” que cargó por muchos años Venezuela. La Vinotinto ganó más que un segundo lugar en Corea del Sur, ganó el respeto mundial, e ilusionó a muchos que sueñan verla jugar su primer mundial con la selección absoluta.

A estos muchachos no se les puede reprochar nada, pues parecía impensable que llegaran tan lejos, superando ampliamente su única participación en un Mundial de la categoría, a donde habían llegado a los Octavos de Final en el año 2009. A estos muchachos hay que aplaudirlos, y de pie, bien fuerte.

Pero en las caras de los jugadores de la selección venezolana sub-20 había impotencia, pues sabían que podían lograr el título, así lo dejaron ver en la cancha, donde el rival terminó pidiendo la hora antes del pitazo final.


Un recorrido triunfal

El 20 de mayo de 2017 iniciaba en Daejeon el recorrido mundialista de Venezuela. Ese día venció 2-0 a la siempre poderosa Alemania, con goles de Ronaldo Peña y Sergio Córdova. Primeros tres puntos para el equipo dirigido por Rafael Dudamel.

Tres días más tarde, en la misma ciudad del debut, explotaba la ofensiva Vinotinto, y goleaba 7-0 a su similar de Vanuatu, con tantos de Williams Velázquez, Adalberto Peñaranda, el arquero Wuilker Faríñez -de penal-, Jan Hurtado, Samuel Sosa y dupleta de Sergio Córdova. Venezuela lograba el liderato de grupo, y se imaginaba cerrar invicto la fase de grupos, pero aún tocaba enfrentar a México.

El 26 de mayo, en Suwon, Venezuela enfrentó a la selección azteca, a quien liquidó por la mínima diferencia, gracias a un gol de Sergio Córdova, quien sumaba su cuarto tanto del torneo, para convertirse en líder del departamento de goleadores.

Venezuela clasificaba invicta a Octavos de Final, y sin recibir goles, algo que muy pocos habían logrado.

[the_ad id=”3209″]

Fase KO

De ahora en adelante no valían los medios resultados, era ganar o ganar, para lograr disputar la final en Suwon. El primer escollo para la Vinotinto era ante el campeón de Asia; Japón.

El 30 de mayo Venezuela retornaba a Daejeon, para enfrentar al cuadro nipón, con quien disputó unos 90 minutos de gran nivel, vibrantes. Tocaba irse a la prórroga. Y no fue hasta el segundo tiempo extra, exactamente en el minuto 108, cuando aparecía el capitán Yangel Herrera para que con soberbio cabezazo ponerle cifras definitivas al partido. Un 1-0 que daba el pase a los Cuartos de Final del mundial.

Se jugaban los Cuartos de Final, y el 4 de junio, en Jeonju, a Venezuela le tocaba el turno ante el campeón de la zona Concacaf, Estados Unidos. El 0-0 en los 90 minutos reglamentarios volvía a reinar, por lo que la Vinotinto debería jugar una nueva prórroga. Adalberto Peñaranda y Nahuel Ferraresi se encargaron de poner los goles criollos, mientras que el equipo de las barras y las estrellas descontó por intermedio de Jeremy Ebobisse, era el primer gol que recibía Venezuela en todo el torneo.

De vuelta a Daejeon, el 8 de junio Venezuela enfrentó a Uruguay, campeón de la zona Conmebol. Nicolás De La Cruz puso el 1-0 para adelantar a los charrúas, pero cuando parecía que Venezuela estaba eliminada, apareció en el tiempo de descuento un golazo de Samuel Sosa, con un soberbio tiro libre que resucitaba a la Vinotinto. En los dos tiempos extra no hubo goles, y el encuentro se definió en la tanda de penaltis, donde Venezuela liquidó a Uruguay 3-4. Los llaneros clasificaban a la final, contra todo pronóstico.

La final soñada, con sabor amargo

Llegaba el 11 de junio, un día soñado para los venezolanos, quienes se habían estado acostumbrados a ver las finales de los mundiales por televisión, pero esta vez les tocó vivir su propia final, una final con aroma y sabor Vinotinto.

El estadio Copa del Mundo de Suwon se vistió de gala para recibir a Inglaterra y Venezuela, en busca del título mundial del torneo. Los ingleses llegaban al encuentro tras superar 1-3 a Italia en la otra llave de semifinales.

Venezuela alineó a su once de lujo y supo hacer su trabajo en la cancha, con fútbol de toques rápidos y juego por las bandas. Pero el único descuido “mortal” que tuvo fue aprovechado por Inglaterra, quien marcó el 1-0 gracias a Dominic Calvert-Lewin.

La Vinotinto luchó en busca del empate, y estuvo cerca de lograrlo, pero Adalberto Peñaranda erró una pena máxima, sumado a que Ronaldo Lucena estrelló en el arco un tiro libre que parecía devolverle la alegría a una nación entera. Al final se consumó el tiempo, y Venezuela perdió, pero con las botas puestas, con un rival metido en su arco defendiendo su ventaja y pidiendo la hora.

Venezuela es subcampeón mundial sub-20 de fútbol, algo que se dice fácil, pero que se luchó y se preparó por más de dos años para conseguirlo. Una distinción que llena de orgullo a un país entero, y dejará una gran alegría por mucho tiempo. ¡Gracias, muchachos! ¡Gracias, Vinotinto!

Twitter: @JoelGorozabel
Instagram: @joelgorozabel
Más contenido que te recomendamos