<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>CCS &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
	<atom:link href="https://www.seisgradosblog.com/etiqueta/ccs/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.seisgradosblog.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 24 Apr 2018 14:09:43 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.4.2</generator>

<image>
	<url>https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2017/04/cropped-Icono-App-512px-150x150.png</url>
	<title>CCS &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
	<link>https://www.seisgradosblog.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Puente de las Fuerzas Armadas, refugio de libreros y lectores a pesar de la crisis</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2018/04/puente-de-las-fuerzas-armadas-refugio-de-libreros-y-lectores-a-pesar-de-la-crisis/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Apr 2018 16:01:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<category><![CDATA[Caracas]]></category>
		<category><![CDATA[CCS]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis]]></category>
		<category><![CDATA[Día Internacional del]]></category>
		<category><![CDATA[Día Internacional del Libro 2018]]></category>
		<category><![CDATA[Fuerzas Armadas]]></category>
		<category><![CDATA[Humberto Sánchez Amaya]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Libros usados]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.seisgradosblog.com/?p=5169</guid>

					<description><![CDATA[<p>En una de las vías más transitadas de Caracas, donde hace más de 30 años se ubican decenas&#8230;</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2018/04/puente-de-las-fuerzas-armadas-refugio-de-libreros-y-lectores-a-pesar-de-la-crisis/">Puente de las Fuerzas Armadas, refugio de libreros y lectores a pesar de la crisis</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h4 id="en-una-de-las-vias-mas-transitadas-de-caracas-donde-hace-mas-de-30-anos-se-ubican-decenas-de-vendedores-de-libros-usados-una-opcion-atractiva-para-conseguir-titulos-de-todo-tipo-desde-literatura-ha"><span style="color: #6e4d8b;">En una de las vías más transitadas de Caracas, donde hace más de 30 años se ubican decenas de vendedores de libros usados. Una opción atractiva para conseguir títulos de todo tipo, desde literatura hasta textos escolares. A pesar de la inflación, todavía es referencia en el ávido lector</span></h4>
<p><strong>Por Humberto Sánchez Amaya / @humbertosam</strong></p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">El puente de la avenida Fuerzas Armadas no posee ningún atractivo arquitectónico. Si lo tuvo, está carcomido por la daga de los años, siempre cruenta en su avance cuando no hay quien contrarreste.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">Sin embargo, debajo de la vía, que pasa por una de las zonas más neurálgicas de Caracas, en la que confluyen miles de personas atribuladas de obligaciones y pensamientos a pie o en vehículos, hay un punto de encuentro, una burbuja en la que el peatón se desconecta de la tribulación que genera todo al derredor. Cornetas, tubos de escapes envejecidos, motos rampantes, el humo asfixiante, el bus atestado, la tranquilidad olvidada, todo queda en otra dimensión.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">Los libreros que durante más de 30 años han hecho de la zona una tradición son la distensión para lectores apasionados, estudiantes y caminantes desprevenidos que fortuitamente se encuentran con las decenas de kioscos que ofrecen toda clase de títulos, desde los clásicos de lectura obligatoria en el colegio, o aquellos en los que todo lector apasionado sabe que debe adentrarse.</p>
[the_ad id=&#8221;3726&#8243;]
<p>&nbsp;</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">María Fernanda camina entre los kioscos. Es estudiante universitaria y aprovechó que hacía una diligencia por el centro de Caracas para ver qué encuentra en estos eclécticos anaqueles, en los que la <i><strong>Odisea</strong> </i>de Homero, puede estar al lado del <strong><i>Problemario</i> </strong>de E. Navarro y de un libro de estrategias para el ajedrez. Afirma ser lectora apasionada y esta tarde no busca nada preciso. Espera que el destino que favorece al curioso la lleve a un libro que valga la pena. No vive cerca, pero siempre procura venir, y más en estos tiempos, cuando los libros nuevos son cada vez más costosos en librerías.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">La última vez se llevó <i><strong>El principito</strong>.</i> Claro, era un regalo. Alguien que se considere lector, a su edad, debe tener esa obra desde hace tiempo.  Ella busca los mejores precios. A pesar de la inflación, considera que el lugar todavía es un punto para encontrar obras a un bajo costo y debajo del puente de las Fuerzas Armadas, los precios varían. Es cuestión de revisar con minuciosidad. Por ejemplo, una edición de bolsillo de <i>Los tres mosqueteros </i>de Alexandre Dumas puede costar 20.000 bolívares, pero <i>It</i> de Stephen King, cuya reciente adaptación al cine fue estrenada el año pasado, vale 3 millones de bolívares.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">King es uno de los autores más buscados, especialmente por los lectores jóvenes, ávidos de sagas de terror, suspenso o ciencia ficción, según varios de los libreros del lugar.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">La crisis ha cambiado ciertas dinámicas. Si bien la diversidad de precios permite todavía que se mantenga el negocio, no siempre las transacciones son  convencionales. María Alexandra, así se presenta, tiene 3 años y medio debajo del puente. Es nueva, aunque su esposo sí ha estado al frente del puesto por más de 30 años. Antes, ella solo iba de paso. “Soy graduada en educación inicial. Por eso, este oficio no es del todo extraño para mí. Lo que más satisface es ver cómo una persona se va contenta con un libro. Ahora, también ha ocurrido que vienen personas que no tienen suficiente dinero. Antes, hacíamos trueques. Ellos traían algunos libros e intercambiábamos. Pero con todo lo que está pasando, he tenido que aceptar paquetes de arroz o pasta”, señala.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">Rafael Medina también tiene más de 30 años como vendedor. Ofrece libros para todo tipo de intereses. Narrativa, técnicos, escolares, de recetas y demás. “La gente pregunta por todo. Ahora, sí te puedo decir que he notado que los jóvenes están leyendo más. Eso es interesante. Ahora, con respecto al negocio como tal, te puedo decir que hace 20 años venían personas de todas las clases, incluso de la clase media alta. Pero la inseguridad ha hecho que eso merme un poco. Igual, seguimos siendo la mejor opción de libros usados”, acota.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">Varios libreros coinciden en que si bien la crisis ha hecho que el consumidor tenga urgencia en prioridades como alimentos y medicinas, todavía hay lectores que se mantienen leales a la voracidad  literaria. Y son precisamente ellos los que mantienen la actividad. También están los estudiantes y los padres que en temporada escolar buscan textos para el colegio.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">La otra parte del negocio está en quienes se acercan hasta allá a vender libros usados que en casa ocupan espacio necesario para otros objetos. Muchas veces, el desespero hace que se salgan de joyas que los libreros de las Fuerzas Armadas identifican inmediatamente y compran sin chistar, pues el dueño desconoce, casi siempre, de lo que se desprende.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">[the_ad id=&#8221;3726&#8243;]
<p>&nbsp;</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle"><b>Libreros en el Congreso.</b> A Jorge Atencio lo conocen muchos. No solo lo saludan los demás libreros, sino también trabajadores y dueños de negocios cercanos. No es para menos; tiene más de 30 años ahí. Un viejo amigo le ofrece un trago y él acepta. Es miércoles en la tarde y la jornada culmina. Además, el día siguiente es feriado, así que no está demás la bebida que relaja.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">Asegura, con mucho orgullo, ser fundador. Estuvo entre los primeros que ocuparon ese espacio entre las columnas del puente, un lugar que se convirtió en la venta de libros usados más importante de Caracas.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">Es bonachón y está acostumbrado que le hagan preguntas. De hecho, recuerda las veces que otros reporteros han estado averiguando su oficio. “Una vez vinieron de otro país y pasearon por todo el lugar con sus cámaras mientras hablaban con la gente”, rememora sobre el interés que se mantiene intacto en una referencia de la ciudad.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">No siempre han estado en esos predios. Atencio cuenta que a finales de los ochenta tenían sus puestos en la esquina de Padre Sierra, cerca de lo que entonces era conocido como el Congreso, ahora Asamblea Nacional. “Pero fue durante el gobierno de<strong> Jaime Lusinchi</strong> cuando decidieron mudarnos para este lugar. Decían que afeábamos el lugar y, siendo sincero, tenían razón. En esos años éramos 10 y ahora somos casi 100”.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">En su puesto hay desde libros escolares hasta literatura clásica. “Vienen desde el ignorante hasta el intelectual a comprar. Unos piden clásicos y libros sobre filosofía, mientras los otros quieren llevarse <strong><i>La culpa es de la vaca</i></strong>”, comenta en broma. Cuando se le pregunta qué libro no debe faltar nunca, responde sin titubear: <strong><i>Doña Bárbara</i></strong>, clásico de la literatura venezolana que se ha vuelto difícil de hallar. De hecho, en la página web de Tecni Ciencia, advierten que no está disponible.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">En el kiosco de Daniel Piñero no puede faltar el <strong><i>Álgebra</i></strong> de Baldor, el famoso libro que todo estudiante de bachillerato ha tenido en casa para aumentar las posibilidades de desentrañar los misterios de los números y las fórmulas. Y es así. Todo padre considera que sus páginas guiarán a los pequeños al entendimiento del fatigoso mundo de las matemáticas.</p>
<p class="m_-6915516522632134382gmail-m_7191155544901868864m_4142856237707290788gmail-MsoNormalCxSpMiddle">Desde los 19 años de edad es librero, y actualmente tiene 36. En su puesto tiene guindado el primer carnet que lo acreditaba como librero de las Fuerzas Armadas. El orgullo tiene su constancia en el negocio de Piñero. Anécdotas hay muchas, dice, pero su mente inmediatamente evoca las jocosas, un indicio de su personalidad. Recuerda a aquellos que preguntan por los libros de inglés de María Latorraca. “Es que nunca dicen su nombre bien. Lo más común es que pregunten por María La Cotorra”, dice antes de reírse.</p>

<a href='https://www.seisgradosblog.com/2018/04/puente-de-las-fuerzas-armadas-refugio-de-libreros-y-lectores-a-pesar-de-la-crisis/puente-fuerzas-armadas-1/'><img width="800" height="600" src="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-1.jpg" class="attachment-large size-large" alt="" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-1.jpg 800w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-1-300x225.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-1-768x576.jpg 768w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-1-600x450.jpg 600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a>
<a href='https://www.seisgradosblog.com/2018/04/puente-de-las-fuerzas-armadas-refugio-de-libreros-y-lectores-a-pesar-de-la-crisis/puente-fuerzas-armadas-2/'><img width="800" height="600" src="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-2.jpg" class="attachment-large size-large" alt="" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-2.jpg 800w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-2-300x225.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-2-768x576.jpg 768w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-2-600x450.jpg 600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a>
<a href='https://www.seisgradosblog.com/2018/04/puente-de-las-fuerzas-armadas-refugio-de-libreros-y-lectores-a-pesar-de-la-crisis/puente-fuerzas-armadas-3/'><img width="800" height="600" src="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-3.jpg" class="attachment-large size-large" alt="" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-3.jpg 800w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-3-300x225.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-3-768x576.jpg 768w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-3-600x450.jpg 600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a>
<a href='https://www.seisgradosblog.com/2018/04/puente-de-las-fuerzas-armadas-refugio-de-libreros-y-lectores-a-pesar-de-la-crisis/puente-fuerzas-armadas-4/'><img width="800" height="600" src="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-4.jpg" class="attachment-large size-large" alt="" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-4.jpg 800w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-4-300x225.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-4-768x576.jpg 768w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-4-600x450.jpg 600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a>
<a href='https://www.seisgradosblog.com/2018/04/puente-de-las-fuerzas-armadas-refugio-de-libreros-y-lectores-a-pesar-de-la-crisis/puente-fuerzas-armadas-6/'><img width="800" height="600" src="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-6.jpg" class="attachment-large size-large" alt="" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-6.jpg 800w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-6-300x225.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-6-768x576.jpg 768w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/04/puente-fuerzas-armadas-6-600x450.jpg 600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a>

<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2018/04/puente-de-las-fuerzas-armadas-refugio-de-libreros-y-lectores-a-pesar-de-la-crisis/">Puente de las Fuerzas Armadas, refugio de libreros y lectores a pesar de la crisis</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Se nos murió Cañizales, se nos murió Caracas</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2018/04/se-nos-murio-canizales-se-nos-murio-caracas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Apr 2018 12:00:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<category><![CDATA[Autopista]]></category>
		<category><![CDATA[Cañizales]]></category>
		<category><![CDATA[CCS]]></category>
		<category><![CDATA[Gianni Mastrangioli]]></category>
		<category><![CDATA[La Gran Caracas]]></category>
		<category><![CDATA[La Máquina]]></category>
		<category><![CDATA[momentos]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.seisgradosblog.com/?p=5154</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por Gianni Mastrangioli* Conversando por teléfono, me comenta mi papá que ahora no se sale tan temprano. La&#8230;</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2018/04/se-nos-murio-canizales-se-nos-murio-caracas/">Se nos murió Cañizales, se nos murió Caracas</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Gianni Mastrangioli*</strong></p>
<p>Conversando por teléfono, me comenta mi papá que ahora no se sale tan temprano. La última vez que se le ocurrió cruzar la autopista Guarenas – Caracas antes del amanecer, se tropezó con una bolsa de escombros que de broma no lo mató en seco.</p>
<p>&#8211; A partir del Distribuidor Mampote, estás a merced de los huecos-traga-carros, hijo. Te lo juro. Iluminación, cero. ¿Qué los postes de electricidad, qué? No, chico, esos están todos quemados como la colilla de un cigarro. Pero no lograron atracarme porque seguí rodando. Malditos malandros. Por eso es que yo no madrugo, hijo, además que ya no es necesario. Medio mundo se ha ido. Se acabó el infierno de la Cota Mil, el embudo de la Gran Mariscal después del colegio. Esa Francisco Fajardo repleta de tostones. Somos los que somos. O los que quedamos.</p>
<p>Transeúntes de y en la chatarra, convertidos en meros elementos de conjunto que se deshacen en el silencio del azar. Alejandro piensa lo mismo que mi papá. En Sabas Nieves, observa a Caracas desde lo alto.</p>
<p>&nbsp;</p>
[the_ad id=&#8221;3726&#8243;]
<p>&nbsp;</p>
<p>Secándose el sudor de la frente con un trapo, nota que está solo. Verga. Nadie que hiciera ejercicio; nadie que hiciera cola para comprar helados de paleta. Sábado, 31 de marzo. 9:00 A.M. Parece que fuera feriado. Se pone las manos en la cadera y, con la mirada puesta más o menos por la loma de Petare, sonríe. Sí. Caminar ha sido su rutina de los fines de semana. Respirar El Ávila, oxigenarse con esos viejos tiempos donde, helicóptero arriba, el área metropolitana era suya de punta a punta. Entonces cierra los ojos y escucha el sonido de las turbinas. Micrófono listo. Pendiente. Dale, dale:</p>
<p>&#8211; Buenos días, amigos de Traffic Center: La avenida Rómulo Gallegos, desde Parque Miranda a Boleíta, presenta retraso en ambos sentidos; tomen precauciones. Veo que el túnel y viaducto La Cabrera están trancados en dirección a Caracas. Vamos a comerciales. Principal de Mariperez con buena movilidad. Hoy hace calor como para comerse un chupi-chupi.</p>
<p>Oye cornetas. Desorden. Adrenalina. Taquicardia. Sin embargo, abre los ojos y mira la hora. 9:15 A.M. Aún Sabas Nieves. A su alrededor no hay ni un alma. Nadie que hiciera ejercicio; nadie que hiciera cola para comprar helados de paleta.</p>
<p>Congestión vehicular. Tránsito lento. Cola fuerte. A veces era tanta la bulla que tenía que pegarse el micrófono de la boca para poder hablarle a Caracas cuando ésta se ponía gritona.</p>
<p>Él era la voz omnipresente de millones de conciencias estresadas que apretaban la chola para llegar a la oficina. Mira de nuevo la hora. 9: 30 A.M. Y es que no fue fácil, piensa. Cuando le ofrecieron ese proyecto de sobrevolar el valle caraqueño, en 1999, supo que estaba completamente perdido en relación a esquinas, direcciones. Pero ¿qué es de la vida de alguien que no se deba a su ciudad? Pana, el tipo buscó mapas, escuchó al taxista, a la mamá, al estudiante y de allí aprendió a ubicarse. A estar cerquita de sus radio-oyentes. Decirles que se metan por la derecha, que giren por la redoma. Que vamos a comerciales.</p>
<p>Era un oficio de comunicar que se daba en el “nosotros”, si bien no lo dejasen volar más allá de Plaza Venezuela.</p>
<p>Pero el silencio de ahora le perturba. Parece que fuera feriado; un eterno primero de enero. Una ciudad sin ciudadanos, cada vez más tangible. Los espacios públicos son los principales afectados, debido al terror que se desata después que el sol se oculta por el oeste, a la altura del 23 de Enero.</p>
<p>Urbanizaciones privadas, candados, rejas. Manojos de llaves que no caben en los bolsillos. Ya ni siquiera la cultura del centro comercial representa la preferencia recreacional del venezolano moderno porque movilizarse es imposible. Para 2016, la escasez de repuestos automotrices superó el 50%, según la presidencia de la Cámara de Comercio de Autopartes del país. Nos transportan en camiones como cochinos, sentados en una cava que no coincide con las complejidades urbanas actuales. Cada portón, cada garita de vigilancia recién puesta declara la muerte de nuestras aspiraciones de interactuar los unos con los otros.</p>
<p>Declara la muerte de Caracas, la metrópolis del claustro.</p>
<p>&#8211; Te hablo en serio, hijo, ahora no se sale tan temprano. En estos días fui a darme un paseo por Altamira y ¿tú crees que había alguien sentado en la plaza? Esas calles sucísimas, con uno que otro saliendo del trabajo para almorzar. El Arturo’s que está por el Centro Plaza, desierto también. La poca gente se encierra en las ferias de comida, cual expresidiarios, sin comprar absolutamente nada, hijo. Cada uno con su lonchera. Creo que, si vi uno o dos potes plásticos con carme, fue demasiado.</p>
<p>Me quedé callado, sin respuestas. Al cabo de unos minutos, se cayó la llamada y con ello puse fin a ese túnel de nostálgicas conversaciones. Un túnel sin electricidad donde el sujeto que aún vive en Venezuela se encuentra atascado en el hombrillo de la soledad.</p>
<p>Un túnel donde, sin lugar a dudas, Alejandro decidió no salir.</p>
<p>Viernes, seis de abril. 8:00 A.M. Alejandro está parado en la ventana de su apartamento, de donde se ve un trozo de montaña. Sabe que mañana no irá a El Ávila. Que no irá más. Como de costumbre, no durmió nada la noche anterior.</p>
<p>&nbsp;</p>
[the_ad id=&#8221;3726&#8243;]
<p>&nbsp;</p>
<p>Todavía sigue teniendo ese sueño extraño donde le estaban aplaudiendo en la ceremonia de conmemoración del Premio Nacional de Periodismo Informativo. Año 2007. La gente del gremio lo felicitaba llamándole “Reportero Alejandro Cañizales, la voz del aire”. Se siente feliz. O se sentía.</p>
<p>O nos sentíamos todos.</p>
<p>De repente todo se pone como oscuro, nublado. Alejandro se frota los ojos y abre más la cortina. Nada. Casi no logra distinguir el reflejo de los árboles a través del vidrio. Una náusea que le nace de la boca del estómago lo obliga a irse a la cama. Duerme. Y como en Sabas Nieves, escucha cornetas, turbinas, aplausos, cornetas otra vez. Sonríe. Al fin todo parece ser como antes.</p>
<p>Pero la realidad es que la bulla sólo está en nuestras mentes, en la desesperación de no poder salir tan temprano.</p>
<p><strong>*El autor, quien es Historiador de la Universidad Central de Venezuela, y actualmente reside en Londres, Inglaterra, ha autorizado que sus crónicas sean publicadas en este sitio.</strong></p>
<p>Síguelo en:</p>
<p>Instagram: <a href="https://www.instagram.com/mastrangioligianni/?hl=es-la">@mastranglioligianni</a></p>
<p>Twitter: <a href="https://twitter.com/MastranGianni">@MastranGianni</a></p>
<p>Facebook: <a href="https://www.facebook.com/LaEsnogotaOnline/">@laEsnogotaOnline</a></p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2018/04/se-nos-murio-canizales-se-nos-murio-caracas/">Se nos murió Cañizales, se nos murió Caracas</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
