<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Leer &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
	<atom:link href="https://www.seisgradosblog.com/etiqueta/leer/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.seisgradosblog.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 02 May 2018 03:01:34 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.4.2</generator>

<image>
	<url>https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2017/04/cropped-Icono-App-512px-150x150.png</url>
	<title>Leer &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
	<link>https://www.seisgradosblog.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Felicidad secreta</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2018/04/felicidad-secreta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[wmseisgrados]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Apr 2018 14:55:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Día Internacional del Libro 2018]]></category>
		<category><![CDATA[El Aleph]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Luis Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Leer]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.seisgradosblog.com/?p=5150</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por Iris Martínez Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las&#8230;</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2018/04/felicidad-secreta/">Felicidad secreta</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Iris Martínez </strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>Que otros se jacten de las páginas que han escrito; </em></p>
<p style="text-align: right;"><em>a mí me enorgullecen las que he leído</em></p>
<p style="text-align: right;">Jorge Luis Borges</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El día exacto no lo recuerdo pero la emoción que aquel hecho me produjo me ha acompañado toda la vida: Ya<em> sé leer, ya puedo leer, ¿verdad que leer es maravilloso? </em>Fueron esas las primeras frases que leí. Tendría yo unos seis años y cursaba el primer grado de educación primaria.</p>
<p>Por primera vez aquello no era una repetición de algo aprendido “de memoria” para decir la lección diaria.  Después de aquel mágico momento ya nada sería igual. A mis escasos seis años había aprendido a descifrar aquellos códigos, ¡qué hazaña! Sentía que había entrado en otra dimensión. Sin embargo, creo que casi nunca pensamos en lo extraordinario y lo importante que  es para nuestras vidas  el acto de leer, porque lo vemos como un proceso “natural”.</p>
<p>La emoción que sentí fue tan intensa que lo recuerdo vívidamente, fue mi momento ¡EUREKA!,  yo lo sentí así, lo viví así pero no recuerdo haberlo compartido, fue mi triunfo secreto. Comencé a leer todo lo que mis ojos veían y me invadía una felicidad indescriptible.</p>
<p>Muy temprano entendí su fin utilitario: podía leer direcciones, las listas de precios, los avisos de  las calles, las instrucciones en las medicinas, los periódicos y más tarde llegó la literatura que fue mi “salvación”  y la manera de superar esa etapa maravillosa y terrible que es la adolescencia.</p>
<p>Sufrí  amargamente leyendo <strong><em>Las penas del joven Werther</em></strong> y luego junto a <strong>Vallejo</strong> me adentré en el dolor de la existencia: … <em>hay golpes en la vida, tan fuerte, yo no sé. </em>Con Cortázar y su <em>Rayuela</em> infinita, recorrí las calles de Buenos Aires y de Paris. Desde entonces la noción de  lo otro se instaló en mi cabeza y comencé a buscar en cada cosa todos los lados posibles.</p>
<p>La educación formal insiste en presentarnos un mundo plano y convencional pero con Cortázar comenzamos a ver el derecho y el revés; el arriba y el abajo; comenzamos a descubrir el “otro lado” de eso que llamamos realidad. Este descubrimiento fue tan importante como haber aprendido a leer.</p>
<p>Con la lectura comenzó mi fascinación por las bibliotecas, para mí  son como catálogos de posibilidades infinitas de acceso a otros universos; a otros modos de pensar; a la posibilidad de construir y construirnos intelectualmente. Es la llave al acervo cultural documentado de la humanidad.</p>
<p>Leer, ciertamente, es adentrarse en otros mundos sin desplazarnos a ninguna parte física.  Algo de transgresor tiene este acto.  Y algo de alquimia también.</p>
<p>Desde que leí <strong><em>El Aleph</em></strong> de Borges he pensado que es una metáfora de la lectura. Aquel encuentro de Borges con la maravilla, en el sótano de la casa de su amada Beatriz en  la calle Garay se me antoja similar a la experiencia de leer: te sigues levantando a la misma hora, tus huesos siguen andando y desandando las mismas calles pero tienes la certeza de haber descubierto algo; por dentro sientes la primavera llegar; tu cabeza y tu corazón están viviendo y están vibrando impulsados por la maravilla. Algo mágico se gesta. Es tu felicidad secreta.</p>
[the_ad id=&#8221;3726&#8243;]
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2018/04/felicidad-secreta/">Felicidad secreta</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Aunque la crisis me joda, yo sigo leyendo</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2018/04/aunque-la-crisis-me-joda-yo-sigo-leyendo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[wmseisgrados]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Apr 2018 19:08:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis]]></category>
		<category><![CDATA[Día Internacional del Libro]]></category>
		<category><![CDATA[Día Internacional del Libro 2018]]></category>
		<category><![CDATA[Leer]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.seisgradosblog.com/?p=5084</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por Malena Svetlana En palabras de Emily Dickinson, no hay nave voladora capaz de llegar tan lejos como&#8230;</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2018/04/aunque-la-crisis-me-joda-yo-sigo-leyendo/">Aunque la crisis me joda, yo sigo leyendo</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Malena Svetlana</strong></p>
<p>En palabras de Emily Dickinson, no hay nave voladora capaz de llegar tan lejos como un libro. Esa fue precisamente la sensación que tuve la primera vez que leí a Gabriel García Márquez; un escritor lugar común, sí, es cierto, pero hay lugares comunes a los que llegamos porque son maravillosamente inevitables. Cien años de soledad, que tiene más de realidad que de ficción (es una compilación de mitos y cuentos de los pueblos del Caribe), me dejó una marca de fuego. Después vinieron otros autores, más profundos, más poéticos, y en un orden casi grotesco: Rulfo, Alejandra Pizarnik, Benedetti, Whitman,  Cortazar, Dostoievski, Roberto Bolaño, Virginia Woolf…</p>
<p>Sé que existen motivos científicos para que cualquier ser humano decida hacer de la lectura un hábito, sin embargo, el acto de leer conserva, desde tiempos antiguos, un atractivo irresistible, “una oferta imposible de rechazar”: placer. Sí, simplemente el placer por el placer. Leer nos adentra no solo al mundo que el autor ha planteado (a veces fascinante, a veces oscuro y complejo) sino que ese mundo, posiblemente diferente al propio, <em>des-estrecha</em> nuestra mente, la vuelve más creativa e imaginativa.</p>
<p>Paulo Freire tenía una visión de la lectura verdaderamente interesante. Para Freire, uno de los más importantes teóricos de la educación del siglo XX,  “el acto de leer no se agota en la descodificación pura de la palabra escrita o del lenguaje escrito, sino que se anticipa y se prolonga en la inteligencia del mundo”. Antes de llegar al texto hemos estado en un contexto. Lo olores, lo sabores, la percepción del dolor o el amor en un texto, por poner un ejemplo, es posible porque ya lo hemos experimentando en el mundo físico en el que vivimos. Es justo a lo que se refería Freire: “Lenguaje y realidad se vinculan anímicamente en la lectura”.</p>
[the_ad id=&#8221;3726&#8243;]
<p>&nbsp;</p>
<p>El diccionario de la RAE, define magia como el “arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales”. Por tanto, magia y  lectura, son de algún modo, conceptos inseparables. Las emociones que produce un texto bien escrito son comprables a la ilusión que logra provocar en nosotros el mejor de los magos. En tanto, el escritor -puede decirse- es un mago de la palabra. La palabra es magia si está bien escrita.</p>
<p>En la Venezuela de hoy -crisis mediante- leer por el mero placer, leer buscando la magia, es un acto de resistencia. Y leer con sentido crítico (que no necesariamente excluye el placer), es decir, ejerciendo la reflexión, puede resultar ventajoso, en cuanto nos ayudaría a tomar distancias de las tragedias colectivas y personales, para luego reencontrarnos con éstas desde otra mirada, desde otra postura. No se trata de una evasiva, se trata de buscar distintas posibilidades de encuentro con el otro, con uno mismo. La reflexión, nos dice la investigadora chileno-venezolana, Pamela Astudillo, “es una acción que demanda tanta <strong>audacia</strong> como un <strong>deporte extremo</strong> (…) es como bajar desde la cima en una bicicleta montañera. Hay que estar presente, alerta, y hay que ser dúctil para adaptarse a todo aquello que salga por el camino para darse cuenta y fluir sin caer, o para caer y seguir”.</p>
<p>Lo más valioso que una crisis económica termina por aniquilar no son los bolsillos si no el espíritu. No acabo de descubrir la receta del agua tibia, pero sé que no está demás recordarlo. Sobrevivir requiere algo más que la fuerza física. Sigo leyendo, en medio de la crisis, mientras hago cola en el supermercado, en el banco, en la panadería o soporto el calor y los empujones en el metro de Caracas. Dónde hay desesperanza, puede haber reinvención. Y la lectura, que nos permite emociones profundas, es capaz de abrir puertas y ventanas, para que una luz nos atraviese.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2018/04/aunque-la-crisis-me-joda-yo-sigo-leyendo/">Aunque la crisis me joda, yo sigo leyendo</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
