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	<title>Rock &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
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		<title>Pink Floyd en escena (Parte II y final)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 May 2018 14:33:01 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Pink Floyd]]></category>
		<category><![CDATA[Rock]]></category>
		<category><![CDATA[Roger Waters]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tras la salida de Waters comenzaron una serie de conflictos legales iniciados por él mismo. Waters pretendía que&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4 id="tras-la-salida-de-waters-comenzaron-una-serie-de-conflictos-legales-iniciados-por-el-mismo-waters-pretendia-que-la-banda-nunca-usara-el-nombre-pink-floyd-estimaba-que-sin-el-la-banda-sencillamente"><span style="color: #6e4d8b;">Tras la salida de Waters comenzaron una serie de conflictos legales iniciados por él mismo. Waters pretendía que la banda nunca usara el nombre Pink Floyd, estimaba que sin él, la banda sencillamente debía disolverse</span></h4>
<p><strong>Por Mariana Eulalia</strong></p>
<p>Este año se cumplen 45 años desde que la icónica banda de rock progresivo, Pink Floyd, publicara uno de sus álbumes más famosos: The Dark Side of the Moon. Pero el año pasado ya se habían cumplido 50 años desde la publicación de su primer disco, The Piper at the Gates of Dawn. Visto en retrospectiva, la vasta vida artística de la banda inglesa podría, tal vez, ser leída como el guion de una ambiciosa ópera rock.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>-3-</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>The Wall (1979)</strong></p>
<p>Existen obras artísticas totales. Y luego, está The Wall. Del género ópera siempre se ha dicho que consiste en una de las artes más completas, ya que involucra teatro y literatura, arquitectura y escenografía, música lírica, etcétera. The Wall bien podría ser considerado una ópera rock, que además involucró la cinematografía, incluyendo la animación.</p>
<p>Ideado como un álbum conceptual, Waters construyó la historia ficticia de una estrella de rock agobiada por sus frustraciones, el joven Pink, cuya personalidad oscura lo perfilaba como una suerte de anti-héroe. En la obra, narrada track por track como una pista continua, vemos los traumas sufridos por Pink a corta edad tras la pérdida de su padre en la Segunda Guerra Mundial, luego sus tímidos pasos durante su tránsito por una convencional escuela inglesa, represiva y autoritaria, y finalmente su vida adulta, marcada por el éxito y al mismo tiempo el tormento de sus complejos autodestructivos y, finalmente, la locura.</p>
<p>A lo largo del disco, en varias estrofas de distintas canciones, la voz de Pink (cantada por Waters) anuncia su deseo de levantar un muro que terminará de aislarlo del mundo, una pared que hiciera tangible su distancia con respecto del mundo exterior. El estrado enjuiciador al que Pink es sometido, metafóricamente, concluye que su pena será derribar ese muro, y exponerse.</p>
<p>Para la producción del show, Waters deseaba, literalmente, levantar un muro que separara la banda del público. Un ambicioso proyecto que consiguió llevar con éxito. El 8 de febrero de 1980, la banda inaugura los conciertos de The Wall en Los Angeles Sport Arena. Un muro se levanta en el escenario. En él se proyectan imágenes animadas que parecen sacadas de un universo onírico, y que son el resultado del trabajo de Gerard Scarfe.</p>
<p>Si bien durante los conciertos de la gira los cuatro Floyds estuvieron presentes, el teclista y miembro fundador, Rick Wright, ya no formaba parte de la banda en ese momento. Tocó a sueldo. Durante la grabación del disco en estudios, las diferencias entre Waters y él (y entre el resto de la banda, es importante recordar) terminaron por hacerlo salir. Prácticamente, Roger lo había despedido. Gilmour estaba en abierto desacuerdo con esta decisión pero en este punto, Waters había consolidado una especie de dictadura dentro de la banda.</p>
<p>Durante el año 1982 la Metro-Goldwyn-Mayer filmó la versión cinematográfica del álbum, titulándolo Pink Floyd The Wall. Alan Parker fue su director y Bob Geldof, líder de The Boomtown Rats, interpretó el papel de Pink. La película está bastante apegada a la estructura musical del álbum, y su guion fue elaborado por el mismo Roger Waters. Se incluyeron aquellas importantes escenas de animación de Scarfe que habían sido proyectadas durante los conciertos de la gira.  Fue estrenada durante el Festival de Cannes en 1982.</p>
<p>A comienzos del año siguiente, Waters ya tenía otro disco grabado bajo el nombre de Pink Floyd. Se trata de The Final Cut, el trabajo final de Waters con la banda. Durante las sesiones de grabación las tensiones entre Waters y Gilmour, y también Mason, sencillamente tocaron un punto de no retorno. Pink Floyd nunca llevó este disco de gira.</p>
<p>Este último álbum también tenía el mismo estilo de ópera rock de su predecesor, y cuatro cortometrajes fueron producidos a partir de su concepto, que esta vez también abordó la guerra desde una perspectiva crítica.</p>
<p>Tras la salida de Waters comenzaron una serie de conflictos legales iniciados por él mismo. Waters pretendía que la banda nunca usara el nombre Pink Floyd, estimaba que sin él, la banda debía disolverse. Pero Gilmour y Mason tenían una idea muy distinta. De manera que iniciaron una larga e histórica disputa, bastante enconada, por los derechos de autor y las regalías de los álbumes.</p>
<p>Años más tarde, Waters reconocería su error. Sencillamente no era su decisión que la banda continuara o no, sin él. Pero otros puntos de la disputa, sí llegó a ganarlos: los derechos por el uso de la imagen de Algie, el cerdo, le correspondían a él. Todo el álbum The Wall, también sería considerado íntegramente, suyo. Lo mismo con The Final Cut.</p>
<p>Luego de esta división, varias cosas pasaron. Cada uno de ellos empezó a explorar sus carreras en solitario, cosechando mayores o modestos éxitos. Wright tuvo un caluroso recibimiento de la crítica con su disco Broken China, en 1996. Pero esto sería dar un salto en el tiempo. Antes de eso, Mason y Gilmour consiguieron su regreso a la banda –primero como artista invitado, luego finalmente reincorporado– y en 1987, Pink Floyd volvería al ruedo con A momentary Lapse of Reason, y el álbum de gira, en 1988, Delicate Sound of Thunder.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>El Acto final</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>-1-</strong></p>
<p>El mundo jamás hubiese pensado que existiría razón alguna que lograra que estos cuatro hombres, Waters, Gilmour, Wright y Mason, se reunieran una vez más para tocar en vivo, o en estudios, o donde fuese. Parecía algo virtualmente imposible.</p>
<p>Sin embargo, en 2005, el músico, activista y viejo amigo de los Floyds, Bob Geldof, los invitó a tocar en la serie de conciertos titulados Live 8, que tenían por noble objetivo pedirle al G8 –el grupo de 8 países capitalistas más poderosos- que redujeran la deuda de los países africanos, y que se comprometieran activamente en el combate de la pobreza.</p>
<p>En el Hyde Park londinense, la atención del mundo estuvo enfocada mientras Pink Floyd, con Roger Waters incluido, tocó cinco de sus más entrañables canciones. Como gesto político, esta reunión sin duda posee un valor discursivo imponente. Pero como ejecución artística, la crítica no estuvo tan a tono con las celebraciones. Algo no terminaba de encajar. Después de todo, fueron ellos mismos quienes enseñaron a toda una generación de músicos y oyentes/espectadores, cómo debía hacerse un buen performance en escena.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5375" src="http://www.seisgrados.com.ve/wp-content/uploads/2018/05/Roger-Waters.jpg" alt="" width="620" height="349" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/05/Roger-Waters.jpg 620w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/05/Roger-Waters-300x169.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/05/Roger-Waters-600x338.jpg 600w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" /></p>
<p>El 15 de septiembre de 2008, Wright dejó este mundo. Apenas tenía 65 años. En 2014, Gilmour produce el último disco de la banda, A Endless River, descrito como una suerte de canto de cisne para Rick. El álbum contenía una serie de pistas inéditas tomadas de las sesiones de grabación del último disco, The Division Bell. El audio, originalmente nombrado como The Big Spliff, contenía varios minutos de lo que los tres Floyds estuvieron de acuerdo en catalogar como “música ambiental”. Tras veinte años, el sonido de Wright merecía ser revisitado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>***</strong></p>
<p>De todos los Floyds, Roger Waters fue quien con más afán buscó hacerse su camino en solitario, logrando que su nombre fuese una franquicia. El Roger Waters Show es, en sí mismo, un producto de colección. Durante más de veinte años, ha producido su teatral proyecto The Wall Alive, logrando que cada experiencia sea inolvidable. La tecnología usada para la proyección de los visuales animados por Scarfe,  soportados por un costoso montaje en escena que involucra siempre más de 40 personas apoyando la logística y enormes andamios, han recorrido el mundo entero. Waters es un visionario de la industria musical, y no podríamos negarle su coraje para la innovación.</p>
<p>Este año, Waters emprendió una gira mundial con el nombre Us + Them. Las reseñas de su pasado concierto en Barcelona, España durante el mes de abril, han sido efusivas. Su gira europea termina en agosto, y en octubre comienza su recorrido por varios países de América, empezando por el gigante sureño, Brasil. Le sigue Argentina, Chile, Perú, Colombia y México. Sin duda, la experiencia será maravillosa.</p>
<p>Pink Floyd tiene seguidores ciegos y detractores. Sin contar la inmensa cantidad de melómanos que consideran Dark Side y The Wall los cimientos de toda una cultura rock. Después de todo, estamos hablando de medio siglo de trayectoria musical.</p>
<p>Desde los tiempos de Syd en el escenario íntimo del underground psicodélico londinense donde marcaron pauta, pasando por los años en que Rick, Nick, Roger y Dave lograron dar con ese algo que los hacía auténticos -aquello que era el núcleo de Pink Floyd-, su posterior desmoronamiento, los arranques de megalomanía de Waters sumado a la dispersión de los demás miembros que atendían sus vidas personales, todo ello, en suma y en retrospectiva, es el súmmun de una gran obra artística cuyo legado, todavía hoy, llena los estadios, derriba los muros, y hace que los cerdos vuelen por encima de las multitudes.</p>
<h4 id="tambien-puedes-leer-pink-floyd-en-escena-parte-i">También puedes leer <a title="Dolores O’Riordan: una rockstar, despúes de todo" href="http://www.seisgrados.com.ve/2018/05/pink-floyd-en-escena-parte-i/">Pink Floyd en escena (Parte I)</a></h4>
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		<title>Dolores O&#8217;Riordan: una rockstar, despúes de todo</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2018/01/dolores-oriordan-una-rockstar-despues/</link>
		
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		<pubDate>Sat, 20 Jan 2018 13:28:21 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Irlanda]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Mariana Eulalia Transcurría el último año de la década de los ’80 y en Alemania caía el&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Mariana Eulalia</strong></p>
<p>Transcurría el último año de la década de los ’80 y en Alemania caía el muro de Berlín tras 28 años de persecución y aislamiento. En Irlanda, el IRA mantenía las hostilidades con el Reino Unido y la guerra de guerrillas no cesaría pronto. La crisis económica obligaba a los jóvenes dublineses a probar suerte en Londres mientras los alemanes orientales abrían sus fronteras, reunificando Alemania. En Limerick, Los hermanos Hogan -Noel y Mike-, Fergal Lowler y Niall Quinn fundaban la banda irlandesa de rock <em>The Cranberry Saw Us</em>, un juego fonético de palabras que podría traducirse como “salsa de arándanos”.</p>
<p>Al año siguiente, en 1990, Quinn abandona y un anuncio en prensa convocando audiciones por un nuevo vocalista es atendido por Dolores O’Riordan, de 19 años. Acudió al set en patineta, y cantó descalza. Su voz potente y auténtica le valió el recibimiento de la nueva banda, que tras su llegada fue rebautizada, por ella misma, como <em>The Cranberries</em>, nombre con el que serían reconocidos en la escena internacional en muy poco tiempo.</p>
<p>&nbsp;</p>
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<p>&nbsp;</p>
<p>Imagino lo que debió sentir mucha gente al escuchar, por primera vez, sonar <em>Linger</em> en la radio: ese comienzo <em>almost cheesie</em> de violines, la voz grave y áspera de O’Riordan que de pronto se torna dulce, aguda, siempre melodiosa. La letra que es tierna pero no ingenua, y que tiene la capacidad metafísica de aludir cualquier fase del enamoramiento no correspondido.</p>
<p>El primer álbum de <em>The Cranberries</em> se tituló <em>Everyone else is doing it, so why can’t we? </em>Que incluía la ya citada <em>Linger</em> y otro de sus éxitos más entrañables: <em>Dreams</em>.  Eran tiempos de pescar canciones en la radio, con un casete en mano y el botón rojo de <em>record</em> a punto de ser pulsado.</p>
<p>Pero, probablemente el tema que realmente logró erigirse como un sólido ícono generacional fue <em>Zombie</em>, del segundo álbum: <em>No need to argue, </em>una canción cruda y violenta donde la voz de Dolores parece rasgarse por completo. Inspirada en la frustración enorme que causó la muerte de dos niños tras el ataque acaecido en Warrinton, un pequeño pueblo cerca de Liverpool, el 20 de septiembre de 1993, y del cual fue responsable el IRA. Dos bombas estallaron desatando el pánico. Las vidas cobradas de Jonathan Ball, de tres años, y Tim Parry, de once, conmocionaron profundamente la sociedad, tanto irlandesa como inglesa. Y la voz de Dolores estuvo ahí, para clamarlo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>                                                                  ***</strong></p>
<p>Dolores O’Riordan nació en el seno de una familia irlandesa, católica y conservadora. Es un hecho curioso que, siendo ella la séptima (aunque única) hija, naciera el año en que el Movimiento de Liberación de Feministas irlandesas se hacía noticia (1971), por promover la importación de anticonceptivos –ilegalizada en ese momento en el país. Los hacían llegar en tren desde Belfast, capital de Irlanda del Norte, perteneciente al Reino Unido, hasta Dublín, la capital de la República. La familia de Dolores permanecía completamente al margen de esa lucha.</p>
<p>La niña Dolores escribía canciones, aunque se mostraba retraída la mayor parte del tiempo. Cantaba en la iglesia de su comunidad, cultivando sus dotes vocales tempranamente. Amaba la música céltica y los cantos gregorianos y, seguramente, practicándolos, logró esa maestría en el manejo de su voz. Muchos años después, este talento la llevó a cantar, junto a Pavarotti, el Ave María.</p>
<p><img class="aligncenter size-large wp-image-4736" src="http://www.seisgrados.com.ve/wp-content/uploads/2018/01/the-cranberries27063-1024x683.jpg" alt="" width="1024" height="683" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/01/the-cranberries27063.jpg 1024w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/01/the-cranberries27063-300x200.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/01/the-cranberries27063-768x512.jpg 768w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/01/the-cranberries27063-600x400.jpg 600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>Cuando tenía doce años, compuso una canción en la que hablaba de una relación romántica con un hombre mayor. Este episodio pasó muchos años incuestionado, como una especie de gracia producto de la mente rebelde o muy estimulada de la niña. Años más tarde, Dolores rebelaría al mundo que durante mucho tiempo, entre sus ocho y doce años, fue abusada sexualmente por un hombre de unos cuarenta años, muy cercano a su familia.</p>
<p>O’Riordan fue víctima de un tipo de violación que deja huellas hondas en la psique, una que puede llevarte a sentir culpa y vergüenza. Cantar o gritar, seguramente, para ella tendrían más o menos la misma carga expresiva. El mismo sentido liberador.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>                                                             </em><strong>***</strong></p>
<p><em>She was a rock star, after all.</em></p>
<p>La partida un poco trágica –por lo pronta, por lo inesperada- de Dolores, la pone sin duda en la posición de ser un ícono rodeado de un aura de epicidad, tal como sucedió con Freddy Mercury o Amy Winehouse. Quizá la expresión “de culto” encuentre su mejor ejemplo o sentido en ellos. Nunca tuvieron oportunidad de defraudarnos a nivel artístico, mientras que sus atormentadas vidas nos hicieron pensar en cuan precioso era su tributo estético, cuan entregados estaban a darlo todo, probablemente a causa de esa pulsión autodestructiva que los impulsaba a agotar todo de sí mismos.</p>
<p>Se encontraba a punto de dar una gira con The Cranberries, con quienes acababa de volver a los estudios recientemente, en 2017. Se encontraba en Londres, grabando sesiones, cuando sucedió.</p>
<p>&nbsp;</p>
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<p>&nbsp;</p>
<p>Da qué pensar cómo el pasado de Dolores pudo afectar profundamente su personalidad introvertida que al mismo tiempo irradiaba talento y autenticidad. Es imposible no llegar a admirar aún más su trabajo, a medida que comienzas a conocer más detalles sobre su biografía, cómo su vida artística era un espejo -como los del mundo de Carrol- de su propia intimidad.</p>
<p>Pasó de ser una muchacha humilde, a ser una de las voces femeninas más potentes y reconocidas en la escena del Rock. Durante una entrevista para la revista Rolling Stone, bromeó sobre cómo siendo más joven siempre había querido tener unos pantalones entallados de cuero, pero que nunca se había atrevido ya que la gente del sitio de donde ella venía –un pequeño pueblo irlandés– seguramente le cuestionarían la osadía, como si ella realmente creyese ser una estrella de rock. Así que cuando consiguió estar en el top de los más sonados en Norteamérica, probablemente haya desfilado por las calles de su natal Limerick, luciendo el brillo de la cuerina negra… como la verdadera rockstar que siempre fue.</p>
<p><strong>Nota: Este texto fue patrocinado por uno de nuestros lectores, quien eligió el tema y el enfoque. La mirada y las opiniones en el mismo son exclusivas de la autora. </strong></p>
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