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	<title>Saime &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
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	<title>Saime &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
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		<title>Una historia en el Saime: Ir de prisa</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2018/10/una-historia-en-el-saime-ir-de-prisa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Oct 2018 14:16:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<category><![CDATA[Blanca Hurtado Nederr]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis]]></category>
		<category><![CDATA[Pasaporte]]></category>
		<category><![CDATA[Saime]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Blanca Hurtado Nederr El día que conocí a la señora Yen me encontraba en Santa Mónica, Caracas.&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Blanca Hurtado Nederr</strong></p>
<p>El día que conocí a la señora Yen me encontraba en Santa Mónica, Caracas. Andaba atareada, aunque todavía faltaba un mes para mi viaje. A Yen, en cambio, le quedaban escasamente cuatro horas para el suyo. España era su destino.</p>
<p>Coincidí con ella en la oficina del <strong>Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime)</strong>. Yo intentaba<strong> tramitar mi prórroga</strong> y la señora Yen buscaba resolver el pasaporte extraviado de su hija, con quien viajaría a este país. A pesar de la premura, ella portaba una serenidad increíble, tanto que al verme entrar a esta oficina se mostró sonriente y eso me permitió saber que quería conversar.</p>
<p>Empezamos a hablar de nuestras profesiones. Ella socióloga. Yo periodista. Ambas egresadas de la<strong> Universidad Central de Venezuela (UCV)</strong>. Orgullosa de su título, me contó de aquel momento de su vida que calificó como uno de los más maravillosos. “La UCV me dio tanto”, me dijo. “Fíjate que a mi esposo lo conocí ahí. Si te contara cómo”.</p>
<p>Rememoró que quedaron flechados durante un concierto en el Estadio Universitario y que, desde entonces, no se han separado. “Él tenía su novia y yo mi novio, pero ninguno de los dos llegaron a ese concierto. Así que aprovechamos. Lo que es para uno, es para uno. Nunca lo olvides”, concluyó entre risas.</p>
<p>Yen también me detalló la manera en que disfrutó parte de su juventud. Y hasta narró que participó en la denominada <strong>Marcha de los Pendejos</strong>, realizada en Caracas el 15 de junio de 1989, como un contundente pronunciamiento ante la corrupción de la época.</p>
<p>La conversación siguió hasta que Yen me preguntó cuántos años le calculaba. “68”, le dije. “Si le restas 20, el total es mi edad”, respondió. Me sentí apenada. Luego, decidí conocer el motivo de su viaje. “Tengo un tumor en mi cabeza y me van a operar en España”. Comentó que familiares y amigos colaboraron para su operación y que si perdía ese vuelo, perdía prácticamente la vida. Quedé perpleja.</p>
<p>Al notar mi actitud, Yen trató de esquivar lo dicho y decidió indagar sobre mi viaje. Le hablé, entre otras cosas, de lo complejo que era tramitar esa prórroga para lo antes posible. “Tranquila, ese viaje es para ti”, me confirmó, como si estuviera totalmente convencida de lo que decía.</p>
<p>El tema del viaje quedó ahí y, justo en ese momento de la conversación, me tocó despedirla. La abracé y ella me dio la bendición. Todo fue tan rápido que no alcancé a pedirle el teléfono. Pasaron cuatro semanas y, en medio de muchas vicisitudes, <strong>mi viaje finalmente se dio.</strong></p>
<p>Tiempo después no olvido sus palabras y es como si las escuchara hoy, tiempo después me pregunto si se habrá operado, si vivirá. Tiempo después entendí que muchas veces asumimos -como únicas en el mundo- nuestras prisas.  Y que esas prisas suelen ser tan pequeñas como aquella que llevaba el día que conocí a la señora Yen.</p>
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		<title>Recomendaciones y algo de autoayuda para gestionar la prórroga de pasaporte</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2017/11/recomendaciones-algo-autoayuda-gestionar-la-prorroga-pasaporte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Nov 2017 13:45:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Pasaporte]]></category>
		<category><![CDATA[Saime]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este es uno de los 8 datos que debe conocer, si está gestionando la prórroga de pasaporte. Paciencia:&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="sumaryNews">
<h5 id="este-es-uno-de-los-8-datos-que-debe-conocer-si-esta-gestionando-la-prorroga-de-pasaporte-paciencia-si-estan-otorgando-prorrogas-pero-no-en-48-horas-como-prometio-dugarte">Este es uno de los 8 datos que debe conocer, si está gestionando la prórroga de pasaporte. Paciencia: Sí están otorgando prórrogas, pero no en 48 horas como prometió Dugarte</h5>
</div>
<div class="textNews">
<p><strong>1.- Lo primero que debe saber quien quiera gestionar la prórroga en línea, es que debe tener certeza sobre las respuestas a las preguntas de seguridad </strong></p>
<p>Muchos usuarios reportan que tienen la clave del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) desde hace mucho tiempo y al momento de tener que responder las preguntas con las que abrieron su usuario, en caso de no recordarlas, deben regresar al inicio para volver a configurarlas, por olvido.</p>
<p><strong>2.- Verifique su número telefónico y (pese a las tarifas) trate de mantenerlo con saldo </strong></p>
<p>Cualquier información relevante sobre su gestión le llegará al correo y también a su número telefónico. En vista de que esta es una de las vías por donde Saime se compromete a notificarlo sobre su cita, verifique que es el número correcto y mantenga el saldo suficiente como para recibir mensajes de texto.</p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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<p>&nbsp;</p>
<div class="textNews">
<p><strong>3.- El pago debe hacerse con tarjeta de crédito </strong></p>
<p>Se puede hacer el pago con la tarjeta de crédito de un tercero. La sugerencia es que antes de ingresar al sistema, verifique que la opción de pagos en Internet esté desbloqueada.</p>
<p><strong>4.- No haga la gestión con un servicio de Internet deficiente</strong></p>
<p>Ingresar a la página es casi una lotería, no permita que un mal servicio de Internet acabe con suerte.</p>
<p><strong>5.- La paciencia lo puede llevar al éxito </strong></p>
<p>La página se toma su tiempo: acéptelo y déle su tiempo a la página a medida que avanza.</p>
<p><strong>6.- Vaya a la oficina del Saime que seleccionó para la entrega de la prórroga </strong></p>
<p>Se supone que le va a llegar un mensaje al teléfono que configuró. Es probable que no llegue, así que diríjase a la oficina del Saime cada vez que sea necesario.</p>
<p><strong>7.- No haga esta gestión con los tiempos ajustados </strong></p>
<p>Sí están otorgando prórrogas, pero no en 48 horas <a href="http://www.contrapunto.com/noticia/mas-datos-sobre-la-prorroga-del-pasaporte-la-entrega-no-deberia-superar-las-48-horas-166224/">como prometió Juan Carlos Dugarte, el director el Saime </a>. &#8220;Están llegando, pero no en 48 horas&#8221;, dijo una funcionaria que pidió no ser identificada. &#8220;Se está tardando entre 4 y 5 días&#8221;, agregó.</p>
<p><strong>8.- Busque en el lugar correcto </strong></p>
<p>Puede ingresar por este enlace <a href="http://www.saime.gob.ve/">www.saime.gob.ve/</a>, pero mejor por el siguiente: <a href="https://tramites.saime.gob.ve/">https://tramites.saime.gob.ve/</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://contrapunto.com/noticia/paciencia-si-estan-otorgando-prorrogas-pero-no-en-48-horas-172119/"><strong>Fuente: Contrapunto</strong></a></p>
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		<title>1026 Km para comenzar bien</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2017/01/1026-km-comenzar-bien/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2017 16:20:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Emigración]]></category>
		<category><![CDATA[Saime]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Julio César Blanco Aún recuerdo claramente la cara del hombre que me atendió en la oficina de&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Julio César Blanco</strong></p>
<p>Aún recuerdo claramente la cara del hombre que me atendió en la oficina de Migración Colombia, y cada palabra que martilló por horas mi cabeza –“Búsquese una visa que le permita quedarse esa cantidad de días”-. También recuerdo que salí consternado porque al final creí que sí me habían dejado pasar. Como si todo el viaje que había realizado, de más de 17 horas seguidas sin problemas, no podía verse obstaculizado por nada o nadie. Pero más allá de ser un trámite, nunca sonó sobre el pasaporte el golpe del sello húmedo y eso era lo que todos buscaban al entrar a esa oficina.</p>
<p>Ya nada tenía sentido para mí en ese instante. Desde ese momento ingresar o permanecer en el país era ilegal. Decir la verdad no ayudó en absoluto y pude confirmar que las aduanas, consulados u oficinas de migración, poco saben de nuestros viacrucis, de nuestras horas sin comer o dormir, de las necesidades que nos llevan a buscar otros lugares.</p>
<p>Pero el chofer del carro por puesto que nos llevaba me calmó, me explicó con detalle todo lo que debía haber dicho y lo que debía hacer después que pasaran los tres días en los que el sistema de migración te bloquea. No había marcha atrás, regresar después de ese viaje no era una opción y entrar ilegalmente no era complejo mientras me mantuviese bajo perfil, y eso hice.</p>
<p>Con cada alcabala que se detenía el bus o cada policía que pasábamos por un lado me ponía nervioso. Durante tres días debía esperar para seguir las indicaciones de aquel abogado del diablo, para poder intentarlo de nuevo ¿Y si era mentira? ¿Y si al final no podía obtener el sello? Ya estaba pensando los posibles planes para regresarme, me negaba a estar en un lugar donde el nervio tuviese uniforme en cada esquina. Interioricé que el miedo ante la autoridad vivaracha y ventajista lo traía adquirido mucho antes de cruzar la frontera.</p>
<p>342 km por tierra son los que separan la frontera de mi lugar de estadía. Preparado mentalmente para lo que sucediese, volví al tortuoso reposo de ocho horas seguidas en bus desde Barranquilla hasta Maicao. Pagando a un mototaxi recorrí los 10 km que separan el terminal de la línea. El mototaxi me argumentó que me esperaría porque le daba flojera regresar solo (menos cuando había dinero de otra carrera por delante).  En la oficina de migración venezolana (Saime), tras excusarme, pude anular mi sello de salida anterior y obtener uno nuevo.</p>
<p>Camino a la oficina de Migración Colombia saqué el suéter y me lo puse al hombro para aparentar venir de un viaje largo. Entré de manera determinante cargando una excusa o varias, memorizando un número de teléfono y dirección exacta de un lugar al que aún no conocía bien. Comencé a hacer la fila y con cada persona que pasaba mi resolución comenzaba a tambalear (o quizá eran mis piernas no lo sé). Saqué un libro para fingir leer y vi la misma cara de hace tres días interpelando a una chica, intimidando y preguntando con severidad. Solo deseaba no encontrarme otra vez con él. Era mi turno.</p>
<p>Por suerte otro funcionario me atendió, pero me temblaba la mano, ¿A que temía ahora? Dejé el pasaporte en la ventanilla para que no me viese temblar y puse cara de póker ¿A dónde se dirige? ¿Por cuánto tiempo? ¿Qué profesión tiene?, una verdad, una mentira, una verdad y esta vez vi el sello marcando el pasaporte.</p>
<p>Al salir de allí aun dudaba si todo estaba bien. El mototaxista cumplió su palabra y retornamos 10 minutos en moto por el mismo camino solitario de La Guajira, que me pareció incluso admirable esta vez. Estaba apreciando todo con otros ojos. Después de otros 342km seguidos de retorno en autobús, ya no había miedo. Supuse que esa debía ser la sensación que debía haber experimentado hace unos días, pero esta vez realmente sentí que comenzaba el viaje.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com/2017/01/1026-km-comenzar-bien/">1026 Km para comenzar bien</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://www.seisgradosblog.com">Seis Grados - Experiencias que nos conectan</a>.</p>
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