Logan y la muerte de un superhéroe

L1006049 – Hugh Jackman stars as Logan/Wolverine in LOGAN. Photo Credit: James Mangold.

Por Julio César Blanco

Logan muere al final de la película. Pero no es el hecho, si no lo que nos ha llevado hasta aquí, por lo que estoy escribiendo estas líneas. El universo cinematográfico de Marvel nos ha traído otra película de superhéroes, acción a borbotones y una clasificación (R) más elevada de lo usual. Que más allá de ser una excusa para ver más sangre, es usada en momentos adecuados para dar mas crudeza y realismo sobre la vulnerabilidad que resulta un superhéroe sin sus poderes.

Un superhéroe en esencia es un personaje con capacidades o habilidades sobrehumanas. En los cómics su mortalidad es cuestionable, pues en ella han muerto y renacido de unos artistas a otros. Ya ha perdido credibilidad el recurso de la misma, pues se han convertido en personajes necesarios para seguir vendiendo el producto artístico en el que habitan. Pero la realidad es otra, la juventud y los años han pasado ya sobre el único actor que ha mantenido este personaje desde que debutó en el mundo cinematografico, y aunque no es imprescindible un actor para llevar a cabo un rol, Hugh Jackman había decidido dar por concluida una etapa (17 años) como uno de los personajes más íconicos del mundo Marvel.

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Parece que esta vez quisieron y tuvieron la libertad de hacer las cosas bien, lo digo en referencia al director James Mangold , que usó el drama correctamente para que no fuese una excusa para la acción como suele suceder en este tipo de películas. Aunque no es la mejor película de todas, la historia flaquea pocas veces, y logra mantener con credibilidad sus argumentos hasta el final. Paz es lo que desean alcanzar estos personajes en un mundo que ya no es lo mismo para ellos, pero puede que solo se alcance a través del sacrificio.

La actuación de Patrick Stewart (Charles Xavier) que parece ser la última como el personaje, es de las mejores en esta historia de 137 minutos, y la joven Dafne Keen (Laura López) aporta más con su actuación gestual a la película que con sus diálogos.

Lo demás queda a tu juicio, pero la fragilidad de un personaje que lucía invencible e inmortal y el no saber lidiar con las vicisitudes son lugares de encuentro para todo aquel que vive. ¿Huir o enfrentar?, ¿afectar o no a otras personas? son decisiones que todos hemos tenido que tomar alguna vez. Si una película puede dejarme esas sensaciones y preguntas después de verla, la recomendaré sin duda.

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