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	<title>Borges &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
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	<title>Borges &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
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		<title>¿Por qué El Quijote es la novela emblema de la lengua hispana?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Apr 2018 11:27:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Babieca]]></category>
		<category><![CDATA[Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Cervantes]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4 id="el-quijote-ha-demostrado-ser-un-terreno-fertil-para-la-literatura-mundial-ramificandose-en-varios-generos-haciendose-presente-en-tradiciones-nacionales"><span style="color: #6e4d8b;">El Quijote ha demostrado ser un terreno fértil para la literatura mundial, ramificándose en varios géneros, haciéndose presente en tradiciones nacionales</span></h4>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Por May Mijares / @SritaMaga<br />
</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>Indiscutiblemente es la novela más importante del mundo occidental</em><br />
<em> Grant L. Voth </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&#8220;En algún lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme&#8221;… Así comienza la obra emblemática de la narrativa en español: <em>El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha</em>. Aunque no conozcamos exactamente cuál es ese lugar que el protagonista de esta historia nos desea recordar, muchos sí sabemos a qué libro se refiere.  Conocemos sus andanzas junto a la compañía de Sancho Panza y al inseparable Rocinante.</p>
<p>Don Quijote es uno de los primeros y más influyentes ejemplos occidentales de la novela moderna. Rompió un paradigma que estaba establecido en el momento que escribió la obra: los libros de caballería. Amadís de Gaula es el referente más conocido de este género, por eso es importante destacar el contexto en el que la novela se escribió. La literatura popular de la época era romántica, con narraciones fantásticas y llenas de situaciones en las que intervenía un héroe. La clásica lucha del bien contra el mal. Don Quijote introdujo el contraste entre el romance y la realidad, y se le atribuye el origen del realismo como tema en la literatura. La obra de Cervantes influyó en la creación y transformación de géneros literarios.</p>
<p>&nbsp;</p>
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<p>El propio Cervantes afirma que escribió Don Quijote para socavar la influencia de esos &#8220;vanos y vacíos libros de caballerías&#8221;, así como para proporcionar un material alegre, original y entretenido a sus lectores. Satiriza los libros de caballería a través del humor y la ironía creando un protagonista que se desvincula de la realidad y sus aventuras terminan en situaciones graciosas como confundir molinos de viento con gigantes o el malentendido con Maritornes.</p>
<p>¿Qué significa ser alguien &#8220;quijotesco&#8221; en la actualidad? El Quijote ha demostrado ser un terreno fértil para la literatura mundial, ramificándose en varios géneros, haciéndose presente en tradiciones nacionales y, finalmente, influenciando en el trabajo de algunas de las figuras más importantes de la literatura mundial, desde Nabokov a Borges, desde Fielding hasta García Márquez. La palabra perdura porque su fuente perdura.</p>
<p>Cuatrocientos años después de publicado, el Quijote sigue siendo referencia en la literatura. &#8220;Si hay una novela que debes leer antes de morir es Don Quijote&#8221;, dijo el autor nigeriano Ben Okri cuando la novela fue seleccionada como el &#8220;libro más significativo de todos los tiempos&#8221;.  Cuenta María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges, que el Quijote era la única novela que le gustaba al escritor argentino. J.M. Coetzee, premio Nobel de Literatura 2003, dice que &#8220;Don Quijote es la novela más importante de todos los tiempos porque contiene infinitas lecciones&#8221;. Casi nadie niega la influencia de la obra de Cervantes en la literatura universal.</p>
<p>Don Quijote también se celebra por ser una de las primeras novelas occidentales en explorar la evolución psicológica de sus personajes ya que las obras antes se centraban poco en la vida interior. Don Quijote, el personaje, es un hombre que se sumerge en la lectura de la literatura romántica, que experimenta e interpreta la realidad a través de esa mirada. Percibe la vida y todo lo que la compone como un idealismo fantástico. Su caballo que es “piel y huesos” para él es mejor montura que el Babieca del Cid. Idealiza a la campesina Aldonza Lorenzo como una bella doncella. Su compañero Sancho Panza es el individuo menos educado pero es el más realista de la historia.</p>
<p>Mientras los personajes realizan sus aventuras, vamos conociendo cada incidente desde ambos puntos de vista, la locura y la cordura. Romántico versus realista. Excéntrico versus común. Ilusión versus lógica. A través de la cooperación, el compañerismo y la admiración mutua, su influencia mutua se construye y resulta beneficiosa para ambos personajes. El Quijote se va convirtiendo en un realista, y Sancho Panza se vuelve más idealista. <strong>Cervantes de esta manera nos muestra que los opuestos se contraponen y a su vez pueden complementarse y mejorarse mutuamente.</strong></p>
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<p>Otro tema importante en el Quijote es la percepción de la realidad. Lo que importa no es una cosa o una situación sino la forma en que nosotros, como individuos, lo percibimos. Y también, que la forma en que percibimos las cosas depende de nuestras experiencias previas. Nuestras interpretaciones sobre la realidad pueden decirnos tanto sobre nosotros mismos como sobre nuestro entorno. Don Quijote fue básicamente una de las primeras novelas en explorar estos temas y nuevamente, como resultado tuvo una gran influencia en la literatura posterior y hasta la que leemos en la actualidad.</p>
<p>Es interesante notar que la novela está dividida en dos partes, originalmente solo la primera fue publicada. Un hombre llamado Avellaneda publicó una segunda parte, no Cervantes. Se cree que Cervantes estaba tan molesto que otro autor le haya robado su historia, que escribió su propia segunda parte con gran esfuerzo para asegurarse de que era superior no solo a la parte fraudulenta de Avellaneda sino también a su propia primera parte.</p>
<p>La continuación del Quijote fue publicada en 1615, diez años después de la primera. Al final, Don Quijote muere y Cervantes &#8220;enfatiza que no hay más aventuras que relatar, y que cualquier otro libro sobre Don Quijote sería espurio&#8221;, de modo que ningún autor podría continuar la historia más allá. Y así fue, Alonso Quijano murió con la pluma de Cervantes sin saber que dejaba una obra para la posteridad. <strong>Sea por estudios académicos o lectura por placer, el Quijote siempre será una referencia</strong> y no perderá la relevancia que posee de vivir sus mundos posibles a través de la literatura.</p>
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		<title>Libros que son como el vino</title>
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		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Apr 2018 15:49:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Agatha Christie]]></category>
		<category><![CDATA[Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Día Internacional del Libro 2018]]></category>
		<category><![CDATA[Dostoyevski]]></category>
		<category><![CDATA[El Aleph]]></category>
		<category><![CDATA[Ivanna Méndez]]></category>
		<category><![CDATA[Kundera]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Libros clásicos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>De la literatura venezolana, un básico es Doña Bárbara, la obra maestra de Rómulo Gallegos. Su popularidad se&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4 id="de-la-literatura-venezolana-un-basico-es-dona-barbara-la-obra-maestra-de-romulo-gallegos-su-popularidad-se-debio-no-solo-a-sus-bondades-literarias-sino-a-las-intenciones-de-su-autor-en-comunicar-y"><span style="color: #6e4d8b;">De la literatura venezolana, un básico es <strong>Doña Bárbara</strong>, la obra maestra de Rómulo Gallegos. Su popularidad se debió no solo a sus bondades literarias, sino a las intenciones de su autor en comunicar y concientizar sobre la realidad venezolana de aquellos tiempos del caudillismo</span></h4>
<p><strong>Por Ivanna Méndez</strong></p>
<p>Si bien las posibilidades de la literatura son infinitas y suelen ser los libros quienes eligen a sus lectores, algunas obras han marcado la historia como la conocemos. A la hora de hablar de grandes clásicos sería imposible no mencionar libros como <strong>Cien años de soledad</strong>, pues si bien otros prefieren otras obras de Gabriel García Márquez como Crónica de una muerte anunciada, El coronel no tiene quien le escriba o El amor en los tiempos del cólera esta obra se gana su puesto, no solo por haber inspirado a infinidad de escritores contemporáneos y haberlos encaminado por las vías de la escritura, sino por tener uno de los mejores y más memorables comienzos de la literatura hispanoamericana:</p>
<p><span style="color: #6e4d8b;"><em>“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”. </em></span></p>
<p>Otro autor latinoamericano esencial es Jorge Luis Borges, quien marcó un antes y un después en la literatura argentina. Sus libros ofrecen intensas experiencias de lectura e introducen al lector en un universo fantástico difícil de superar por otros autores. Existen distintas formas de acercarse al desafío que representa su literatura, sin embargo, el verdadero paradigma borgiano puede leerse en <strong>El Aleph</strong>. Un libro accesible y con una infinidad de temas. De los diecisiete cuentos, por supuesto uno de los más importantes es el que le da nombre al libro, en el que Borges utiliza sus usuales artificios para romper los límites entre la realidad y la ficción, llevándolos a otro nivel.</p>
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<p>Otro acercamiento interesante a lo fantástico es <strong>Pedro Páramo</strong>, la única novela del escritor mexicano Juan Rulfo y que le ganó un lugar entre los grandes maestros de la narrativa del siglo XX. Considerada como una de las obras en español más importantes. Magia, misterios, mitos y espiritualidad son solo una parte de una historia que a la vez representa a un colectivo.</p>
<p>En cuanto a formas particulares de narrar, Julio Cortázar cambió la forma de hacer literatura con <strong>Rayuela</strong>. Libro que involucra al lector de una manera distinta, haciendo que este pueda ordenar la historia y por tanto ofrecer infinitas lecturas. Incorpora además otros elementos de interés como el uso del “glíglico” en uno de los capítulos.</p>
<p>De la literatura venezolana, un básico es <strong>Doña Bárbara</strong>, la obra maestra de Rómulo Gallegos. Su popularidad se debió no solo a sus bondades literarias, sino a las intenciones de su autor en comunicar y concientizar sobre la realidad venezolana de aquellos tiempos del caudillismo.</p>
<p><strong>El Túnel</strong> de Ernesto Sábato es otro libro que se aprecia, en este caso por la intensa psicología de su personaje principal. Un libro con diversas lecturas e interpretaciones, impecablemente narrado por el autor argentino, que habla sobre la violencia y la soledad.</p>
<p>Al introducirse en la literatura estadounidense, Ernest Hemingway es un autor que hay que leer. Su libro <strong>El viejo y el mar</strong> es una de las obras de ficción más importantes del siglo XX. Al igual que la obra de Sábato, se trata de una metáfora que va mucho más allá de la historia de un viejo pescador.</p>
<p>Entre los autores americanos se encuentra uno de los padres de la literatura de ciencia ficción: Ray Bradbury. El autor reúne en una sola novela <strong>Fahrenhet 451 </strong>todos los elementos del género, basado en la historia de una sociedad distópica esclavizada por la tecnología en la que la lectura está prohibida.</p>
<p>Antes de Agatha Christie y Conan Doyle existió otro autor que dio origen al género. Otro de los autores americanos de mayor renombre: Edgar Allan Poe, conocido por la influencia gótica en sus relatos cortos de terror y por supuesto por ser el padre de la literatura detectivesca.  Si bien llegó a escribir una novela La narración de Arthur Gordon Pym y también fue conocido por su poesía, no hay mejor manera de acercarse a su literatura que con su compilación <strong>Narraciones extraordinarias </strong>que reúne cuentos de diversos estilos, entre ellos el que es considerado el primero de su género: Los crímenes de la calle Morgue.</p>
<p>En cuanto a famosas distopías literarias es necesario incluir <strong>1984</strong> de George Orwell. Una obra crítica en cuanto a los estados totalitarios y que nunca pierde su vigencia. Si bien en su tiempo la novela del autor británico no pretendía ser una metáfora sino una descripción de los totalitarismos del siglo pasado, la novela introdujo conceptos como el Gran Hermano o la neolengua, que aún sirven como metáfora para muchas de las decisiones políticas de la actualidad.</p>
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<p>Dentro de la literatura rusa existen infinidad de autores de los cuales se debe hacer una profunda revisión. Sin embargo, cuando se trata de clásicos imposible no mencionar a León Tolstói. Sin bien la mayoría, suele mencionar <strong>Guerra y Paz</strong> como un imprescindible, este autor tiene en su haber otra obra considerada también la cúspide del realismo ruso:<strong> Ana Karenina</strong>. Admirada entre grandes como Dostoyevski y Nabókov. Esta obra, además de contar la historia de amores desgraciados y relatar las enfermizas pasiones del zarismo, cuenta con otro de los mejores inicios en cuanto a literatura universal se refiere:</p>
<p><span style="color: #6e4d8b;"><em>“Todas las felicidades se parecen, pero en cambio los infortunios tienen cada uno su fisonomía particular”.</em></span></p>
<p>Del escritor checo Milan Kundera, <strong>La insoportable levedad del ser</strong> es uno de esos libros que se han convertido en clásicos. Su obra publicada en 1984 y por muchos clasificada como una novela filosófica, aunque el autor insiste en colocarla más allá de los elementos filosóficos, psicológicos, históricos y políticos que la conforman, habla sobre las dudas existenciales de distintos personajes quienes conviven en la Praga de los años 60.</p>
<p>Sería un error no incluir al menos una de las obras del padre de “lo grotesco” Franz Kafka, autor de grandes clásicos como la sátira penal El proceso o <strong>La metamorfosis</strong>. Novela que cuenta la transformación de un hombre en un insecto como metáfora de la opresión del mundo moderno.</p>
<p>En <strong>El extranjero, </strong>Albert Camus logra plasmar con éxito el espíritu nihilista de la época, además de tener unas impactantes primeras líneas. El protagonista resulta el reflejo de una generación desesperanzada producto de la postguerra. <strong>La náusea</strong>, por su parte, fue la primera novela filosófica de Jean Paul Sartre. En esta el protagonista está inmerso en un mundo absurdo y solitario. Al igual que en la obra de Camus, Sartre insta a cuestionarse acerca de la existencia del ser humano y, en este caso, de su propósito. Todos, libros que trascendieron su época por lograr conseguir en cada generación una interpretación nueva. Como señaló Calvino: un clásico es aquel libro que nunca agota lo que tiene por decirnos.</p>
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		<title>Borges el antifútbol</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2017/11/borges-el-antifutbol/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Nov 2017 15:58:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Benedetti]]></category>
		<category><![CDATA[Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Galeano]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Pasión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Reinaldo Spitaletta El día en que Maradona marcó dos goles legendarios (uno con la “mano de Dios”&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Reinaldo Spitaletta</strong></p>
<p>El día en que Maradona marcó dos goles legendarios (uno con la “mano de Dios” y el otro el Gol del Siglo), ya Jorge Luis Borges se hallaba en la eternidad. Era el 22 de junio de 1986, y el escritor y poeta argentino había muerto una semana antes, tras haber odiado el fútbol y diciendo, por los días previos a su fallecimiento en Ginebra, que no sabía quién diablos era Maradona.</p>
<p>Durante su vida, de erudiciones e intelectualidades de alto coturno, el autor de El aleph condenó un deporte que él calificó de estúpido y no acorde con la inteligencia inglesa, a la que se debe, en una suerte de descalabro (según la mirada de Borges), la invención del fútbol moderno. “El fútbol es popular porque la estupidez es popular”, declaró el escritor.</p>
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<p>Borges no entendía cómo un deporte “innoble, desagradable, agresivo y meramente comercial” había llegado a ser una disciplina con tantos adeptos en el orbe. Tal vez no aspiraba a apreciar en esa práctica una demostración de esteticismo, de “buenas maneras”, de racionalidad, pero tampoco creía que fuese de seres inteligentes volverse fanáticos.</p>
<p>Es posible que su animadversión se fundamentara en el excesivo paroxismo que el fútbol causaba (todavía es así) en su país, en una mixtura de nacionalismo y religiosidad. En la Argentina, la pasión y la naturaleza irracional del hincha, puede provocar catástrofes y enceguecimientos colectivos. Para él, fútbol y nacionalismo eran la cara de una misma historia: “El nacionalismo sólo permite afirmaciones y toda doctrina que descarte la duda, la negación, es una forma de fanatismo y estupidez”, escribió alguna vez.</p>
<p>A diferencia del ensayista y poeta, hubo otros intelectuales, no solo en su país, sino en el resto del mundo, a los que el fútbol les causaba una gran emoción e, incluso, veían en él, cuando había en el juego demostraciones de belleza, una manifestación del arte. Como sucedió, por ejemplo, con el Brasil del Mundial del 70, en México. André Maurois, en un discurso pronunciado en 1949 en gracia de un aniversario del fútbol en Francia, dijo, entre otros asuntos, que “¡cuántas faltas comete la inteligencia porque el cuerpo no está bien enseñado!”, en una cita socrática, para rematar con su célebre frase: “el fútbol es la inteligencia en movimiento”.</p>
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<p>Entre la pléyade de escritores y poetas que han apreciado al fútbol están Rafael Alberti, Miguel Hernández, Eduardo Galeano, Albert Camus, Osvaldo Soriano, Augusto Roa Bastos, Mario Benedetti, con un adjunto de decenas de intelectuales, entre cineastas, filósofos, artistas plásticos e historiadores.</p>
<p>Volviendo a Borges, el mismo que el día del partido inaugural del Mundial de Fútbol de 1978, en Argentina, programó una conferencia sobre la inmortalidad, a él le parecía el fútbol una variante del tedio. Jamás practicó este deporte ni ningún otro (solo le gustaba el ajedrez). “Detesto el fútbol, es un juego brutal que no requiere un coraje especial porque nadie se juega la vida…”. Y así como el estadio Monumental se llenó en el partido inaugural entre Argentina y Hungría, la biblioteca que albergó a Borges en su conferencia también se atiborró de concurrentes.</p>
<p>César Luis Menotti, el técnico de la Argentina campeona del Mundial del 78, entrevistó a Borges para una revista literaria, poco tiempo después de haber conseguido el palmarés. El escritor era una de las figuras admiradas por el entrenador. Cuando el autor de Ficciones estaba frente a Menotti, le espetó estas palabras: “Usted debe de ser muy famoso…”. El otro no sabía qué decir. Quiso articular algunas palabras. No le salieron. Y Borges finalizó la jugada: “Porque mi empleada me pidió un autógrafo suyo”.</p>
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<p>Enrique Amorim, escritor uruguayo, autor, por ejemplo, de una novela alucinante como La carreta, casado con una prima de Borges, fue con este a un partido entre Uruguay y Argentina. A ninguno de los dos les interesaba el fútbol. Durante el encuentro, ambos hablaban de literatura y otros temas. Al terminar el primer tiempo, salieron (creían que ya había finalizado el cotejo). “Bueno, le voy a hacer una confidencia. Yo esperaba que ganara Uruguay –le dijo Borges— para quedar bien con usted, para que usted se sintiera feliz”. Y Amorim respondió: “Bueno, yo esperaba que ganara Argentina para quedar, también, bien con usted”. No se enteraron del resultado y ambos trascendieron el apasionamiento y las rivalidades de un partido.</p>
<p>Como se sabe, con su amigo Adolfo Bioy Casares Borges escribió el libro Cuentos de H. Bustos Domecq, en el que al alimón crearon personajes como Isidro Parodi y el prologuista Gervasio Montenegro, el de la “fatigada elegancia”. Uno de los relatos, con el título Esse est percipi (“ser es ser percibido”, que sintetiza la filosofía de Georges Berkeley) es sobre fútbol. Es todo un cuestionamiento a ese deporte, a su parafernalia efectista, a sus complots y engañifas. Es un precursor de la realidad de corrupciones que luego se volverán paisaje con la Fifa.</p>
<p>En el cuento (con estructura de crónica), Honorio Bustos Domecq asiste con asombro a las revelaciones sobre partidos arreglados y otras patrañas, con la complicidad de la publicidad y los medios de comunicación. En la brevedad del relato hay una suerte de drama acerca de las puestas en escena sobre las triquiñuelas y el apoderamiento del mundo por un deporte como el fútbol.</p>
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<p>En el Mundial del 86, hubo un partido adobado por asuntos históricos. La Guerra de las Malvinas, entre Argentina e Inglaterra, ocurrida cuatro años antes, fue un suceso que hirió el orgullo y patriotismo de los argentinos. Y aquel encuentro estaba lleno de expectativas y se respiraba un ambiente de vindicta. El 22 de junio, en el Estadio Azteca, hubo dos hechos descomunales: uno, el primer gol de la selección gaucha, anotado por el genio Maradona, con la mano; y el otro, pocos minutos después, el mismo número diez, desde la mitad de la cancha dejó regados ingleses, abatidos por la inteligencia y habilidad de uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol. Y marcó el segundo: el Gol del Siglo.</p>
<p>Ocho días antes, en Ginebra, Suiza, había muerto Jorge Luis Borges, a quien semanas antes muchos periodistas le preguntaban por Maradona. Y él, siempre dueño de un extraordinario humor negro, les contestaba que no tenía ni idea de quién se trataba. Prefería el gran escritor el juego de soñar infinitos mundos, de poetizarlos y alcanzar con las palabras el grado de divinidad que, a veces, algún futbolista también logra.</p>
<p><strong>Fuente: <a href="http://www.elmundo.com/noticia/Borges-el-antifutbol/354979">El Mundo.com</a></strong></p>
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		<title>Abran cancha, que la llevo dormida</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2017/11/abran-cancha-la-llevo-dormida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MCM]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Nov 2017 21:02:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Tango]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Laura  Cecilia Bedoya Ángel Esta frase un poco rara que da el título a la columna viene&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Laura  Cecilia Bedoya Ángel</strong></p>
<p>Esta frase un poco rara que da el título a la columna viene de un cuento de Jorge Luis Borges, y lo interesante es que el protagonista la dice en uno de los momentos más importantes de la obra. El autor cuenta que era la preferida de un compadrito llamado Tink el inglés, que cuando asistía a los bailongos se llevaba de allí a la mujer más linda y al salir decía “abran cancha”; Borges, se sirvió de ella para su obra. Te quiero contar, bandoneón, que es la primera vez que te pongo en frente del personaje del compadrito, tema muy importante en el tango.</p>
<p>Me voy a referir a <strong><em>Hombre de la esquina rosada, </em>que siendo una narración en la que los personajes centrales son compadritos y en la que se espera un duelo, la estrategia del escritor nos lleva a un suceso inesperado</strong>. Este cuento fue escrito varias veces con diferentes nombres y de acuerdo con  <em>Las obras completas</em> de Borges comentadas por Irma Zangara y Rolando Costa Picazo: “Su primera versión es <em>Leyenda policial; </em>en una segunda instancia aparece con el título <em>Hombres pelearon, </em>luego se publica con el nombre<em> Hombres de las orillas, </em>la cuarta es su inclusión en<em> Historia Universal de la infamia </em>de 1935, con su título definitivo<em> Hombre de la esquina rosada”.</em></p>
<p>La última vez que se acerca a <em>Hombre de la esquina rosada</em> es en <em>El Informe de Brodie </em>(1970) con <em>La historia de Rosendo Juárez</em>.</p>
<p>He seguido los pasos de este cuento desde su génesis y debo decir que tal vez una de las primeras semillas para escribirlo fue un poema del Marcelo del Mazo, <em>Tríptico del tango</em>, donde en versos se recita un baile de tango entre un compadrito y su amante <em>La piadosa</em>, y nos sorprende que al terminar, él la mata, entonces <strong>dice Borges que al leerlo le surgió la idea de hacer un cuento en el cual se juntaran el baile y la muerte, que también lo hizo Verdi en la ópera <em>Baile de</em> <em>máscaras</em></strong><em>, </em>basada en la historia del rey Gustavo III de Suecia quien fue asesinado en un baile.</p>
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<p>Motivado estuvo también por el poema <em>Waterloo </em>de Víctor Hugo en el cual se habla de los soldados que “comprendiendo que iban a morir en aquella fiesta, saludaron a su Dios, de pie sobre la tormenta” porque al día siguiente seguro morirían en esa danza de espadas que es la batalla.</p>
<p>No es raro encontrar otra razón para escribir el cuento, el dasafío sin por qué, tema que halló en la historia del Manco Wenceslao, un campesino con fama acreditada de valeroso y que recibe un día una carta de invitación para pelear con el remitente, porque este quiere comprobar si es verdad que Wenceslao tiene tanto coraje como dicen.</p>
<p><strong>Hay otro motivo, la muerte de Nicolás Paredes, un compadrito que le contaba al escritor historias de duelos.</strong> Nicolás se muere y anota Borges que se propuso no dejar en el olvido todos esos relatos. De su trato con él, le quedó en la impresión su voz y quiso entonar en la narración ese tono exacto, tanto, que a medida que escribía cada página, la leía en voz alta.</p>
<p>Concibe esta obra cuando conjuga todas sus anteriores motivaciones y se convierte en uno de sus cuentos más famosos: <em>Hombre de la esquina rosada, </em><strong>el título prescinde del artículo “el”, porque quería que en la palabra hombre se condensara el valor y la fuerza</strong>.</p>
<p>Nos encontramos ante un relato en primera persona que refiere un bailongo en el galpón de la Julia, que es como una especie de prostíbulo, “por la luz que mandaba a la redonda el farol sinvergüenza.” Hasta allí llega Francisco Real apodado el Corralero a desafiar a Rosendo Juárez, que le dicen el Pegador, porque era muy acreditado en estas lides, además era uno de los hombres de don Nicolás Paredes. Y por todos estos antecedentes, el Corralero desafía al Pegador, sólo porque tenía mentas de malo y de bravo y aunque era verdad, Rosendo no enfrenta el desafío reiterado, entonces, su amante, la Lujanera, le entrega el cuchillo, el hombre se familiariza con él y lo tira por una ventana alargada que va a dar a un arroyo.</p>
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<p>La Lujanera se desilusiona de Rosendo y se va con el retador, que no logró su objetivo, pero se llevó a la mujer del otro. Francisco Real sale del bailongo diciendo a la concurrencia:”- ¡Vayan abriendo cancha señores, que la llevo dormida!”</p>
<p><strong>Presumiendo de Scherazade, no voy a decir el final, pero sí voy a presentar los otros actores</strong>: tahúres, prostitutas, músicos, el narrador y un personaje invisible que el mismo Borges anunció: el tango. Es por eso que vemos a lo largo de la lectura frases como:” El tango hacía su voluntá con nosotros y nos arriaba y nos perdía y nos ordenaba y nos volvía a encontrar”, “La milonga corrió como un incendio de punta a punta”.</p>
<p>Ya para despedir el recorrido por este relato, que a mi juicio tiene en su entraña gran parte de la esencia de lo que fue el tango, transcribo otra expresión que pasó por la voz de quien escribió esta obra tantas veces, intentando encontrar el tono y la voz de un compadrito: “…Y salieron sien con sien, como en la marejada del tango, como si los perdiera el tango”.</p>
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<p><strong>Fuente: <a href="http://www.elmundo.com/noticia/Abran-canchaque-la-llevo-dormida/362643">El  Mundo.com</a></strong></p>
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