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	<title>Croacia &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
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	<title>Croacia &#8211; Seis Grados &#8211; Experiencias que nos conectan</title>
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		<title>Las lecciones del Mundial</title>
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		<dc:creator><![CDATA[wmseisgrados]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Jul 2018 05:00:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La vida después del fútbol]]></category>
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		<category><![CDATA[Mundial Rusia 2018]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por eso Croacia fue finalista y Francia campeona del mundo. Ambas dignas exponentes de los valores que necesita&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4 id="por-eso-croacia-fue-finalista-y-francia-campeona-del-mundo-ambas-dignas-exponentes-de-los-valores-que-necesita-cualquier-colectivo-para-trascender-pero-solo-francia-tuvo-el-ingrediente-final-que-hac"><span style="color: #6e4d8b;">Por eso Croacia fue finalista y Francia campeona del mundo. Ambas dignas exponentes de los valores que necesita cualquier colectivo para trascender, pero solo Francia tuvo el ingrediente final que hace que la realidad sea más agradable que los sueños</span></h4>
<p><strong>Por Lizandro Samuel</strong></p>
<p>Ningunas placas tectónicas se mueven con tantos anuncios preventivos como las del fútbol. Y aún así la palabra <em>sorpresa</em> se prostituye en cada <strong>Mundial</strong>. Quien se ve en el espejo una vez cada cuatro años se expone a ser sorprendido por el paso del tiempo.</p>
<p>Mientras la preparación futbolística ha mejorado de forma notable en lo que va de siglo XXI, en los últimos diez años la era de la hiperconetividad llegó para acabar con los secretos. El siglo XX estuvo marcado por lo inesperado: más allá de los jugadores mediáticos, todos los equipos vivían expuestos a la sorpresa ante la ausencia –o limitaciones– del video. Hoy día, cualquiera puede conseguir la información más detallada sobre el goleador de la segunda división del fútbol árabe. Si la <em>big data</em> supone dudas para la democracia, pocas cosas pueden buscar tanto la equidad como el conocimiento en el fútbol: desde casa y con conexión a Internet, cualquiera puede mantenerse actualizado.</p>
<p>Un Mundial muy lógico tuvo un campeón razonable. Si algo se pudo clasificar de sorpresivo quizá fue que Rusia llegara tan lejos, aunque es posible que en <strong>Rusia</strong> tengan otra opinión. De ahí en adelante, se podría lamentar el caos de España previo a la Copa que puso en el horizonte obstáculos que empezaron a parecer insalvables; se podría decir que <strong>Brasil</strong> fue el más sólido y versátil del Mundial y que debió llegar, al menos, a semifinales; y que <strong>Alemania</strong>, que tenía pinta de que se iría pronto, cumplió con tanta contundencia al pronóstico que se adelantó hasta a los pesimistas. La verdad es que la lógica se impuso: a las semifinales llegaron, con el permiso de Brasil, los cuatro equipos que mejor jugaron.</p>
<p>Y la Copa se la quedó el más fuerte.</p>
<p>Una <strong>Francia</strong> multirracial, como la de 20 años atrás, aprovechó el talento que tenía a su disposición y le tiró un caño a las limitaciones de tiempo que le impedían lograr un fútbol de mayor nivel. Entendió la importancia del trabajo en equipo, del compromiso, y los egos se rindieron ante la causa que más los podría engrandecer: la de ser campeones del mundo.</p>
<p>Lo lograron dando una lección a su país. Todos los jugadores y miembros del cuerpo técnico asumieron su labor. Aunque disgregados eran estrellas, juntos brillaban como el más grande de los soles. La selección fue de menos a más en el torneo y logró quemar a sus rivales con tal suficiencia que <strong>Giroud</strong>, el delantero centro, no solo no marcó ni un gol en siete partidos, es que nunca remató al arco.</p>
<p>Un goleador usado para que otros anoten o para que el resto defienda mejor es el clímax del trabajo en equipo. Lo único parecido sería ver a la realeza prescindir de comodidades y personal de servicio para que sus súbditos vivan mejor.</p>
<p>Francia le ganó la final a la única selección que hizo un homenaje al colectivo tan prolijo como el suyo. Mentar a los subcampeones como “la Croacia de <strong>Luka Modric</strong>” más que injusto denotaría ceguera. Si bien es cierto que el Balón de Oro del Mundial fue la pieza que engranó y dio vida al resto del rompecabezas, lo es más que lo hizo mediante asociaciones continuas y apoyándose en quienes corrían junto a él para hacer del desarrollo un logro compartido.</p>
<p>Si todos los políticos jugaran como Modric no habría tiempo extra ni tanda de penales que acabara con el orgullo de la humanidad.</p>
<p>Lukita, a sus 33 años, finalizó la temporada más exigente de su vida como si de una novela clásica se tratara. Dejó lo mejor para final y puso más sangre y sudor en el tercer acto de su leyenda.</p>
<p>En Rusia 2018, Modric corrió 72,3 kilómetros para demostrar que los galones no se caen con el sudor. Recuperó 56 balones, porque en el fútbol contemporáneo hay que ser tan bueno para quitar como para pasar. Y como muestra de esto último, completó 484 pases que hicieron que entre los croatas, más que seis grados de separación, solo mediara un Modric de distancia. Es decir, tuvo un rendimiento de diez puntos: imposible lograr un mejor homenaje a su dorsal.</p>
<figure id="attachment_5706" aria-describedby="caption-attachment-5706" style="width: 950px" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-full wp-image-5706" src="http://www.seisgrados.com.ve/wp-content/uploads/2018/07/francia-croacia-final-mundial-depor.jpeg" alt="francia-croacia-final-mundial" width="950" height="475" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/07/francia-croacia-final-mundial-depor.jpeg 950w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/07/francia-croacia-final-mundial-depor-300x150.jpeg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/07/francia-croacia-final-mundial-depor-768x384.jpeg 768w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/07/francia-croacia-final-mundial-depor-600x300.jpeg 600w" sizes="(max-width: 950px) 100vw, 950px" /><figcaption id="caption-attachment-5706" class="wp-caption-text">Foto Depor.com</figcaption></figure>
<p>“La perseverancia es una cosa impresionante”, comentó un amigo hace días. “La perseverancia puede lograr cosas asombrosas. Pero el talento también”, concluyó uno que se sumó a la conversación. Por eso <strong>Croacia</strong> fue finalista y Francia campeona del mundo. Ambas dignas exponentes de los valores que necesita cualquier colectivo para trascender, pero solo Francia tuvo el ingrediente final que hace que la realidad sea más agradable que los sueños. Por eso su triunfo fue lógico y esperado. Una lección para quienes creen que el éxito se fábrica en restaurantes de <em>fast food </em>o que la victoria solo depende del azar. “La suerte es un desenlace pero no una explicación”, canta Cuarteto de Nos. Y las tres finales y dos Copas del Mundo en los últimos 20 años lo demuestran.</p>
<p>Un dato más: <strong>Varane</strong>, el capitán galo, tiene 25 años y cuatro Champions, fue subcampeón de una Eurocopa y ganó un Mundial.</p>
<p>La final deberá pasar a la historia: nunca antes más de mil millones de seres humanos nos pusimos de acuerdo en algo. Lo hicimos para ver la final de la Copa del Mundo. Pensar en tantos ojos viendo a dos conjuntos que lograron lo que lograron honrando el trabajo en equipo puede ser esperanzador. El fútbol, insisto, a veces evoluciona más rápido que los países.</p>
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		<title>Los ocho partidos de Croacia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[wmseisgrados]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Jul 2018 14:53:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La vida después del fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Balón de Oro]]></category>
		<category><![CDATA[Croacia]]></category>
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		<category><![CDATA[Lizandro Samuel]]></category>
		<category><![CDATA[Luka Modric]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pocas veces alguien homenajeó tanto el dorsal que viste. Modric contenía en su esencia la de los 10&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4 id="pocas-veces-alguien-homenajeo-tanto-el-dorsal-que-viste-modric-contenia-en-su-esencia-la-de-los-10-jugadores-de-su-equipo-pues-hasta-obstruia-disparos-cual-portero-pero-solo-la-de-10-por" align="justify"><span style="color: #6e4d8b;">Pocas veces alguien homenajeó tanto el dorsal que viste. Modric contenía en su esencia la de los 10 jugadores de su equipo –pues hasta obstruía disparos, cual portero-; pero solo la de 10: porque el gol era cosa de otro(s).</span></h4>
<p align="justify"><strong>Por Lizandro Samuel</strong></p>
<p align="justify"><strong>Modric</strong> agarró la pelota y el reloj se movió a su antojo. Acomodó su cabello, entrecerró los ojos y limpió el sudor de su cara. Él, con una niñez marcada por el desplazamiento forzado por la guerra, sabía que su talento fluiría mientras tocase el balón. Si además manejaba el tiempo a su antojo, ninguna adversidad –ni siquiera el 1-0 en contra en el marcador– sería imposible de sortear. Para quien alguna vez fue un niño refugiado, el fútbol nunca deja de ser “solo” un juego.</p>
<p align="justify">Un juego que le salvó la vida.</p>
<p align="justify">Y entonces el ruido de la pelota empezó a imponerse por encima de la bulla de los espectadores. Ese tac, tac, tac, que marca los pases continuos. Esa sinfonía que solo producen los mejores maestros musicales: los que dominan el balón y el reloj a su antojo.</p>
<p align="justify">Corría el segundo tiempo e <strong>Inglaterra</strong> se fue convirtiendo en un flan hipnotizado por la música del 10 croata.</p>
<p align="justify">Porque este es el <strong>Mundial</strong> de los números redondos –hace 20 años Francia ganó su hasta ahora única Copa–, Croacia aspiraba llegar a la final de Rusia 2018 con una generación que se presentó ante los flashes en la Eurocopa de Austria y Suiza de diez años atrás. En ese entonces, Lukita jugaba en el <strong>Dinamo Zagreb</strong> y los grandes ojeadores del continente intuían que se convertiría en el director de orquesta de un club grande.</p>
<p align="justify">Modric, en ese entonces, llevaba el 14 sobre su espalda, una nariz aguileña y un cabello que revoloteaba cuando conducía el balón con la magia de los predestinados. Acaso por esto, muchos lo compararon con <strong>Cruyff</strong>, aquél que fuese apodado el Quinto Beatle. Pero lo de Luka no era el rock, era la perfección de la música académica.</p>
<figure id="attachment_5690" aria-describedby="caption-attachment-5690" style="width: 600px" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-full wp-image-5690" src="http://www.seisgrados.com.ve/wp-content/uploads/2018/07/modric-vsengland-zimbio.jpg" alt="croacia-vs-england" width="600" height="414" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/07/modric-vsengland-zimbio.jpg 600w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/07/modric-vsengland-zimbio-300x207.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption id="caption-attachment-5690" class="wp-caption-text">Foto Zimbio.com</figcaption></figure>
<p align="justify"><strong>Croacia</strong> es un país marcado por la guerra. Tragedias que no se borran de la piel. Cuatro jugadores de esta selección fueron o refugiados o nacieron en familias que migraron en busca de algo que creían que podían perder: vida. Quizá por todo esto, el camino de este combinado fue más largo que el de cualquier otro finalista de la historia. Si Francia llegó a la final evolucionando de a poco y, en ocasiones, sobrando a algún rival; Croacia lo haría venciendo a Inglaterra en medio de la tercera prórroga consecutiva que les tocaría jugar.</p>
<p align="justify">Y es que cuando la pizarra estaba 1-1 y el árbitro dio tres pitazos, los croatas se vieron entre sí: la sumatoria de las tres prórrogas bien podrían significar un partido en sí mismo. Croacia sumaría 90 minutos más que el resto de semifinalistas.</p>
<p align="justify">Pero Inglaterra no sabía esto, no se enteró o no quiso enterarse. O quizá solo se durmió, se confundió, o se mareó viendo a Modric pedir la pelota aquí y soltarla allá, enviar un pase de este lado a este otro, meterse entre sus centrales y luego ir a chocar contra los del rival. Pocas veces alguien homenajeó tanto el dorsal que viste. Modric contenía en su esencia la de los 10 jugadores de su equipo –pues hasta obstruía disparos, cual portero-; pero solo la de 10: porque el gol era cosa de otro(s).</p>
<p align="justify">Croacia empató en tiempo regular y se fue arriba en la prórroga. El arrogante <strong>Mandzukic</strong> apareció en la foto como el autor del tanto definitivo, pero también como el héroe que rato después debió salir cojeando porque ni todo el corazón basta para sostener un cuerpo agotado.</p>
<p align="justify">O eso dice la lógica, o eso dicen los médicos. Pues un Modric cansado, una Croacia cansada, unos jugadores cansados, apelaron a lo mejor de su amor propio para revivir el fútbol competitivo que los llevó a semifinales. Ahora, con un partido más, tendrá que hacer lo mismo ante la que ha sido –con el permiso de <strong>Brasil</strong>– la selección más sólida del Mundial.</p>
<p align="justify">Croacia ganará o perderá, pero seguramente Modric volverá a jugar no solo como todo un <strong>Balón de Oro</strong>, sino como un niño refugiado que sabe que cada minuto dentro de la cancha es un regalo de la vida.</p>
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		<title>Argentina no sabe</title>
		<link>https://www.seisgradosblog.com/2018/06/argentina-no-sabe/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[wmseisgrados]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 Jun 2018 13:41:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[La vida después del fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
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		<category><![CDATA[Sampaoli]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Argentina pasó de cuestionarse cómo aprovechar al mejor de la historia a cuestionarse cómo es que el mejor&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4 id="argentina-paso-de-cuestionarse-como-aprovechar-al-mejor-de-la-historia-a-cuestionarse-como-es-que-el-mejor-de-la-historia-perdio-tres-finales-consecutivas"><span style="color: #6e4d8b;">Argentina pasó de cuestionarse cómo aprovechar al mejor de la historia a cuestionarse cómo es que el mejor de la historia perdió tres finales consecutivas</span></h4>
<p><strong>Por Lizandro Samuel</strong></p>
<p>Creo que fue a <strong>Enzo Pérez</strong>. No podría asegurarlo: tendría que ver el partido de nuevo y, con estos horarios tan tiránicos del Mundial, solo un analista muy aplicado o un croata podría revivir semejante humillación. Creo que fue a Enzo Pérez, digo, a quien se le acercó <strong>Lionel Andrés Messi</strong> en el segundo tiempo para robarle la pelota. Seamos precisos: para, más bien, quitarle la pelota de los pies. Esa fue, para mí, la escena más cruda de la derrota 0-3 de Argentina frente a Croacia. Un Lio impotente, cansado, corrió de forma frontal hacia su propio arco, hacia su propio compañero, hacia el compañero que tenía el balón, para sacárselo de los pies y dirigir él mismo el ataque. Fue como decir: dame esa vaina. O, dásela a los que saben. O, tú no sabes yo sí sé, déjame a mí. Pero más que como decirlo fue como ordenarlo. Porque, además, <em>orden</em>, lo que se diga orden, no hubo mucho del lado del campo albiceleste. Ahí más bien todo fue una hallaca: demasiados ingredientes disímiles sobre el campo tratando de lograr un sabor contundente. Pero eso no funcionó: lo único contundente fue la goleada de Croacia. Eso y el partidazo de Ivan Rakitic y Luka Modric: dos centrocampistas que hace 50 años hubiese sido impensable que fueran croatas. Hace 50 años cualquiera hubiese creído que más bien eran argentinos.</p>
<figure id="attachment_5634" aria-describedby="caption-attachment-5634" style="width: 1049px" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-full wp-image-5634" src="http://www.seisgrados.com.ve/wp-content/uploads/2018/06/messi-mundial-azteca-deportes.jpg" alt="Argentina v Croatia: Group D - 2018 FIFA World Cup Russia" width="1049" height="590" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/06/messi-mundial-azteca-deportes.jpg 1049w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/06/messi-mundial-azteca-deportes-300x169.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/06/messi-mundial-azteca-deportes-768x432.jpg 768w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/06/messi-mundial-azteca-deportes-1024x576.jpg 1024w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/06/messi-mundial-azteca-deportes-600x337.jpg 600w" sizes="(max-width: 1049px) 100vw, 1049px" /><figcaption id="caption-attachment-5634" class="wp-caption-text">Foto Clive Brunskill/Getty Images</figcaption></figure>
<p><strong>Argentina</strong> no sabe. Y lo que es peor: no sabe que no sabe. Es un tema cultural, parece. Prensa, hinchas, directivos, quizá algunos jugadores, quizá algunos técnicos: sin duda más de uno de los miembros de la selección actual. No saben, o no terminan de asumir, que ya no son los-más-grandes-los-mejores-los-dioses-del-fútbol-los-que-marcan-la-pauta-los-groloriosos-albicelestes-la-puta-madre-y-aguante-Argentina. No. El papel de amo del fútbol hoy lo tienen los españoles y los alemanes: los países más vanguardistas. Quizá en unos años lo tengan también los ingleses, que están trabajando bien en categorías menores. Y, si solo de este Mundial hablamos, la gente ve más a los jugadores de Brasil que a los de Argentina, en donde solo ven a <strong>Messi</strong>. Aclaremos las cosas. ¿Cuántos mediocampistas argentinos hay en los mejores clubes del mundo? Ninguno. ¿Y cuántos defensores? Uno: <strong>Otamendi</strong>. ¿Hace falta decir más? Okey. Sigamos. ¿Desde cuándo Argentina no es campeona de un Mundial sub 20, o siquiera llega a semifinales? Desde hace 11 años. Los últimos en llegar fueron unos muchachos comandados por el Kun Agüero, Banega, Di María, etc. Una generación que está más cerca de la nostalgia que de los sueños. No es solo que no hay recambio: es que no hay jugadores top. O cada vez hay menos. Si esto no se termina de asumir, el presente es complicado y el futuro será horroroso. El presente, porque es necesario comprender que no hay una plantilla con elementos para construir un modelo de juego dominante desde el balón: no se puede crear el mejor ecosistema para el mejor jugador de la historia, con crear un ecosistema que haga que el mejor jugador de la historia no deba quitarle el balón a su compañero ya podrán darse por satisfechos. Pero el futuro, ay, el futuro, porque España o Alemania pueden ser eliminadas en fase de grupos de un Mundial, pero en el siguiente volverán a ser candidatas, al igual que en las Euro, al igual que sus clubes en todo lo que jueguen. Pero Argentina, no. Argentina pasó de cuestionarse cómo aprovechar al mejor de la historia a cuestionarse cómo es que el mejor de la historia perdió tres finales consecutivas. Que es como decir que antes el presente les generaba ansiedad y ahora el pasado les duele mucho. El asunto es que Messi no es inmortal y algún día deberían preguntarse qué va a pasar cuando se retire Messi.</p>
<figure id="attachment_5635" aria-describedby="caption-attachment-5635" style="width: 700px" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-full wp-image-5635" src="http://www.seisgrados.com.ve/wp-content/uploads/2018/06/modric-ojo-pe.jpg" alt="modric" width="700" height="467" srcset="https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/06/modric-ojo-pe.jpg 700w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/06/modric-ojo-pe-300x200.jpg 300w, https://www.seisgradosblog.com/wp-content/uploads/2018/06/modric-ojo-pe-600x400.jpg 600w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /><figcaption id="caption-attachment-5635" class="wp-caption-text">Foto Ojo.pe</figcaption></figure>
<p>El problema, vuelvo y repito, es que Argentina no sabe. No sabe a qué juega, no sabe cómo juega, no sabe qué debe hacer y –de paso– no sabe qué no debe hacer. <strong>Jorge Sampaoli</strong>, uno de los mejores técnicos del mundo, agarró una papa caliente que se le está quemando en las manos. Por eso nadie quería agarrar a la selección. Y, para colmo, Jorge no hace sino contradecirse con acciones. Enzo Pérez pasó de no estar convocado al Mundial a ser titular en el segundo partido de la fase de grupos. En Argentina lo único claro es que todo es confuso. Y que los jugadores y el cuerpo técnico son unos tipos valientes: hay que serlo para afrontar tamaño desafío en uno de los peores momentos de toda la historia del fútbol argentino. Valientes o ingenuos, no sé. Pero de ambas se alimente la ilusión. Y año tras año, gracias a los pies de Messi, los hinchas se siguen llegando la panza de ilusión y mentiras. Quizá algún día les toque asumir a los dirigentes que no saben y que ya no queda mucho más por seguir robando: el gran ladrón, <strong>Julio Grondona</strong>, falleció antes de que el <strong>FIFA Gate</strong> le pusiera esposas. Yo no sé qué va a pasar en el partido frente a Nigeria, ni si la Albiceleste pasará de ronda, el mejor de la historia se convertirá en el mejor de la galaxia, el Kun y el Pipita harán tantos goles como en sus clubes y si se acabará los <em>bloopers</em> y las incoherencias. No lo sé. Lo que sí me parece es que en algún momento, tal como hicieron Alemania y España hace casi 30 años, tal como está haciendo Inglaterra, los argentinos –los argentinos serios y no los que viven del <em>show</em> y la polémica– deberían preguntarse por qué Messi tiene que robarle –perdón, <em>quitarle</em>– la pelota a un compañero y por qué Rakitic y Modric no nacieron en Rosario o Avellaneda. De esas preguntas y sus respuestas depende el futuro del fútbol argentino.</p>
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